2013/11/27

VISITA AL JARDÍN BOTÁNICO DE OLARIZU

El sábado, 23 de noviembre de 2013, se organizó una visita al Banco de Germoplasma del Jardín Botánico de Olarizu.El Conservador del Jardín Botánico, Agustí Agut, nos ofreció una breve introducción histórica del proyecto en la que apuntó que la idea original de crear un jardín botánico se remonta a los años 70 del siglo pasado. Nos explicó que los primeros jardines empezaron a aparecer hace más de 4.000 años en China, Mesopotamia, Egipto y Creta, creados para el cultivo y estudio de plantas medicinales y decorativas.


Tras un detallado repaso a los otros jardines botánicos en la Península Ibérica, nos habló de la situación actual de los jardines botánicos en el siglo XXI, los retos de futuro, colecciones (planta viva, banco de germoplasma y herbario), proyectos de conservación de flora, actividades de educación ambiental, colaboración, coordinación y asesoría botánica en otros proyectos, etc.


Acto seguido visitamos a las instalaciones del Banco de Germoplasma y las colecciones de planta viva: Arboreto de los Bosques de Europa, Lago, Mirador, parcelas de conservación de flora amenazada y restauración de hábitats (Robledal de Olarizu, trampales y prado-juncales de las Campas de Olarizu), parcelas experimentales de cultivo de flora amenazada, etc.


Agustí puso tal pasión y elocuencia en explicarnos todos los entresijos del proyecto, la ejecución y las distintas fases que está siguiendo así como sus objetivos y proyectos, además de las dificultades que hay que ir superando, que se nos pasaron las horas, incluso la hora de comer, y metimos la cabeza hasta en los frigoríficos y semilleros en un ambiente gélido, necesario para mantener las semillas conseguidas con tanto esfuerzo y un protocolo científico.


La biblioteca, abierta al pública en horario del CEA, también está dedicada a la naturaleza y a nuestra disposición.

El lago, que se ha escavado en una zona con tendencia a inundarse, ha dado ya muchas satisfacciones; entre ellas una población de odonatos muy diversa que Josean lleva censando desde el primer año. Sin embargo, nosotros pasamos más bien frío porque el día era gélido y húmedo, pero pudimos admirar lo crecidos que están ya algunos árboles, el progreso de los arbustos, la distribución de los espacios y habitats así como la existencia de plantas curiosas, que se van aclimatando bien.



Ahora uno de los desafíos urgentes para este Jardín botánico de Olarizu es conseguir fondos para ir poniendo letreros a las numerosas plantas que ya se han instalado en él con para que todo el mundo pueda disfrutar y aprender con ellos.


A raiz de una propuesta espontanea, Agustí nos va a ayudar, con el proyecto de plantar unos robles en el sitio adecuado que el municipio nos ofrezca en honor y recuerdo de Pedro Uribe-Etxebarría y de todos los socios fallecidos del IAN para que tengamos un bosque testigo del IAN, ni del Terciario ni del Cuaternario, sino del ahora y del siglo XXI. “El arte y la vida pasarán, pero la naturaleza siempre sobrevivirá”, que decía el francés Rousseau. Lo podríamos cuidar y ver crecer, mientras nosotros crecemos con él. Sería la arboleda de Pedro para los íntimos, y el bosque del IAN para todos los demás, los que están por venir y vendrán y a los que la vida nos hará pasarles el testigo y el bosque.

      
El Instituto Alavés de la Naturaleza tiene ya 25 años y es un jardín silvestre donde han florecido todas las ciencias y la planta rara de la amistad y la colaboración. Le daremos unas semillas a Agustí para que nos las guarde en su Banco de germoplasma, semillas de Ciencia, Divulgación y Conservación, ya que los tres pilares sobre los que se asienta el IAN son los mismos que persigue este ambicioso proyecto en Olarizu. Por si las moscas.

Texto y fotos de Carolina Larrosa y Brian Webster
2013/11/24

Paseo Pictórico Micológico

El pasado Sábado con motivo de la excursión micológica liderada por Antonio nos adentramos en los parajes lindantes al puerto de Oquina. Con la nieve recién caída el paisaje lucía otro aspecto. Los mas mirábamos arriba y alrededor; queriendo capturar cada contraste y transformación. Al acostumbrarnos a la novedad nos pusimos a ello y encontramos las setas.


Texto y fotos Maria Frias





2013/11/22

Investigación botánica en el Tirol austriaco

Entre Agosto y Octubre de este año, hemos tenido la oportunidad de realizar una estancia de investigación en el Instituto de Botánica de la Universidad de Innsbruck, en el Tirol austriaco. El mismo se ubica junto al Jardín Botánico de la ciudad, con el que hace un estupendo tandem. Como no podía ser de otro modo, su mayor interés está centrado en la vegetación de los Alpes, aunque tiene una buena representación de otros ambientes. Su actividad se complementa con el jardín botánico alpino, situado a 2000 metros de altitud en el cercano monte Patscherkofel. Ambos jardines colaboran activamente con el Instituto de Botánica, en el que se desarrollan múltiples líneas de trabajo en relación con el estudio de las plantas.

Estas aproximaciones van desde el estudio de la fisiología de las algas que viven en la superficie de los glaciares, hasta el del funcionamiento de los árboles; pasando como no, por la descripción y catalogación de la flora alpina. Pero sin duda la actividad investigadora que más difusión pública ha dado al Instituto ha sido el estudio de todos los restos vegetales encontrados en la conocida momia Otzi, un hombre del neolítico encontrado hace casi 25 años en un glaciar situado en la frontera entre Italia y Austria. Todos sus restos arqueológicos se encuentran expuestos en la cercana ciudad italiana de Bolzano, pero la caracterización de los restos de alimento hallados,  los instrumentos y ropas que portaba, o los pólenes que tenía adheridos han sido llevados a cabo en Innsbruck.


En nuestro caso, aunque menos excitante que el estudio de Otzi, hemos investigado sobre las también sorprendentes estrategias de supervivencia que tanto líquenes como semillas desarrollan para soportar la ausencia de agua. Además, durante nuestro tiempo libre hemos podido recorrer el maravilloso entorno alpino de Innsbruck, disfrutando las primeras semanas del esplendor de su flora, que se ve enriquecida por el marcado contraste geológico que existe en un área muy pequeña. De esta manera, salir a buscar la flora calcícola o silicícola es solo cuestión de decidir si la excursión se hace al norte o al sur de a ciudad de Innsbruck. Además de las plantas, la omnipresencia de rebecos y marmotas, así como la aparición esporádica de otras delicatesen alpinas como la salamandra alpina, el lagópodo alpino o el íbice, han dado alegría a muchos de estos paseos.



Texto y fotos de Nacho Garcia
2013/11/19

Mi padre botánico

Pedro Uribe-Etxebarria era mi padre botánico y alguien a quien consideraba un regalo de los dioses y del IAN, así que desde el desgraciado accidente no he podido dejar de llorarle y de recordar todos los momentos atesorados con él y con los compañeros de botánica a lo largo de los años.

Pedro, desde que te has muerto, no dejamos, y hablo en plural porque sé que somos muchos, de pensar en ti, en nuestros recuerdos contigo, en aquel día que nos explicaste la lenteja de agua en Opakua, bajo la lluvia, con los pies metidos en una charca, tu paraguas negro e inmenso abierto, y nosotros, con el concierto de la lluvia y sin paraguas, escuchándote embobados durante una hora, a tu alrededor. Nunca lo olvidaremos ya que además la mayor parte de nosotros nos cogimos la gripe auténtica.  Tu magnetismo y poder de convocatoria eran tan grandes como tu corazón botánico, didáctico y científico.

Tú nos explicaste el ovario súpero e ínfero de las flores, nos preparaste esquemas y salidas botánicas únicas  en hojas con dibujos y hojas primorosas que aún atesoramos, nos llevaste a ver el Narcissus varduliensis al lugar donde lo descubriste y al que diste su nombre. Sólo había cinco ejemplares y fue un día para no olvidar, ya que apareció, un rato más tarde, una pareja madura,  y ella llevaba los cinco ejemplares en un precioso ramo, recién cortados. Tu reacción y la explicación que les diste para no arrancar flores ni plantas fue una lección de ecología y comunicación, que algunos nunca olvidaremos. Nos sabíamos parte de algo único.

Querido Pedro, botánico, maestro, amigo y co-fundador del IAN,
que sepas, que estamos celebrando los 25 del IAN contigo, y que tu lo tiñes todo con tu muerte inesperada; que cuando a finales de este noviembre celebremos ese cuarto de siglo, todos estaremos recordándote y lo que compartimos contigo o a través de ti, que cuando la coral Urkide nos cante en inglés un Aleluya de Leonard Cohen, que será la primera vez que lo canten en público, que sepas, que va por ti, amigo, maestro, padre botánico, siempre añorado, porque hiciste que lo difícil fuera asequible, porque con tu independencia y trabajo nos marcaste el camino, y tus amigos del IAN eran los nuestros. Eras un roble y plantaremos uno en tu memoria, no lo dudes, para que se haga bosque, como nosotros a tu alrededor.

El “Aleluya” de Cohen tiene una letra poética y complicada sobre el amor, nada convencional, ya que tu no lo eras tampoco, y en el estribillo dice que hay que preguntarse si el aleluya es el sagrado o el roto. En nuestro caso es ambos. El roto aleluya porque tu muerte súbita nos ha roto el corazón,  y el sagrado, porque celebramos tu vida con nosotros, tu obra, tu legado, tus 60 años tan bien aprovechados. Se lo dedicaremos también a tu familia y a los que te amaron.

Cuando nos lo canten  a todos los socios ahí presentes, que sepas que esperamos que  tu familia te represente in memoriam, y que ya vimos en tu funeral que tu hijo Adrián es como una gota de agua parecido a ti, y tu voz, era la de tu hermano Luis.  En la foto adjunta, muchos hubiéramos querido ser el que lleva las bolsas de Lidle tu lado, pero nos alegramos de que sea tu hijo Adrián, por supuesto. Que sepas, querido Pedro Uribe- Etxebarria, que un día, ya no tan lejano, espero estar en el palacio de los vientos contigo y con Iñaki Zorrakin, y con Manso y su grupo de setas, y con todos los socios del IAN fallecidos,  que son de nuestro amado bosque, que espero ser parte de la naturaleza, espora y flor, insecto y roca, y estar contigo y con ellos para siempre, pero mientras tanto, algunos de nosotros, podemos asegurarte que seguirás viviendo primaveras con nosotros, y que cada narciso y lenteja de agua serás tú, y tu serás todos los narcisos y arenarias, todos los ovarios ínferos, súperos y los intermedios también, los más difíciles.  Nos enseñaste que las cosas importantes son difíciles, como la botánica, pero emocionantes al lado de los que saben compartir. Solos estamos perdidos.

También quiero informarte de que el Museo de Ciencias naturales celebra  su cuarto de siglo y en su exposición, interesantísima,  sales tú en los pliegos del Herbario Vit y en una preciosa foto; que sales tú en la prensa local y glosan  tu legado, y en los herbarios de todas las universidades españolas hay un pésame y una celebración de tu vida y obra.

Este otoño, Pedro Uribe- Etxebarria, todas las conmemoraciones y todas las semillas van por ti, y por el IAN. Hemos sido afortunados de tenerte, y celebraremos lo que fue y lo que ha sido contigo y para siempre, y ese herbario que era tu vida entera será parte de nuestra misión y homenaje.  Lo preservaremos y colocaremos en el lugar adecuado, donde sea más útil y visible, no lo dudes. No tienes ya de que preocuparte porque ya lo hacen el Museo de Ciencias Naturales y tus compañeros del IAN.  Desde el 9 de octubre no dejamos de llorarte, de recordarte y de pensar en ti. ¿Por qué será?

Carolina Larrosa


2013/11/15

Recordando a Pedro Uribe-Echebarria

A veces en momentos de tranquilidad, me gusta hacerle pasar por mi cabeza, a pesar del nudo que se me pone en la garganta y de las lágrimas que me salen. Me gusta recordarle porque al hacerlo de nuevo siento las emociones que sentí al encontrar aquella genista rastrera en el portillo Lerón, porque me vuelven a impactar como hace 20 años esos comentarios que me hizo sobre las gramíneas. Le veo asomado al Zadorra en Eskalmendi tomando notas y siento de nuevo la alegría del fin del proyecto de golf de Gamarra. Le veo en Izki y me veo rodeado de muchos de los que son ahora compañeros y amigos del IAN. La última vez le vi en una exposición en Elorrio y me hace recordar a Iñaki Zorrakin. Y también me veo a mí, con las claves en un prado de montaña agachado, tranquilo y absorto frente una pequeña flor.


De nuevo he llorado, pero son muy buenos momentos los que le debo; esos y los que me quedan por pasar. Gracias Pedro.



Jaime Ortiz de Urbina
2013/10/07

OBARENES, SEGUNDA PARTE

Con motivo del Día de las Aves, evento promocionado por BirdLife International y celebrado en todo el mundo, ocho temerarios socios del IAN realizamos una visita al monte Humión, el más alto de la sierra de Obarenes con sus 1.435 m. El objetivo era observar aves de media montaña, características del piso supraforestal, allí donde el bosque deja paso a los matorrales y pastizales petranos. La innivación, el diente del ganado y las esporádicas quemas limitan hoy por hoy el asentamiento de los árboles por encima de los 1.200 m, aunque en algunos sectores –especialmente los orientados al N- los frugales pinos silvestres van subiendo poco a poco, como tenaces alpinistas a cámara lenta.

El caso es que desde las cimas de Obarenes, la Biogeografía deja de ser una disciplina difusa para cobrar vida. Los Pirineos en la lejanía hacia el este, la Cantábrica hacia poniente, y las modestas Tesla, Obarenes y Cantabria a modo de puente y corredor entre aquellos grandes refugios faunísticos. Casi puede uno imaginar al quebrantahuesos volando del uno al otro confín de este norte ibérico, prospectando camperas con ganado y rincones acantilados donde sus antepasados, aquellos que José Antonio Valverde todavía alcanzó a registrar en Pancorbo en los años 50 del siglo XX, nidificaban secularmente antes de su triste desaparición.

La nómina de aves de esta sierra es, así pues, una versión empobrecida de la que le correspondería. Falta también la perdiz pardilla, cuyo nicho ecológico ha sido ocupado por una inesperada perdiz roja montañera, que prospera en los brezales-enebrales, lejos de los cultivos de cereal que se le suponen propios, allá abajo en el llano. Lo mismo cabe decir de la alondra, a la que generalmente asociamos a las tierras agrícolas, donde padece un declive galopante. Las cumbres deforestadas son el reino de la chova piquirroja, la tarabilla común, la curruca rabilarga, el acentor común y el bisbita alpino.

En 2011 otra expedición del IAN a estos parajes tuvo que enfrentarse a las inclemencias meteorológicas. En esta ocasión las dificultades a vencer no fueron otras que el fuerte desnivel de algunos repechos, pero el Humión nos mostró una cara más amistosa. Afortunadamente, segundas partes no fueron siempre malas, y pudimos volver a casa con nuevos paisajes en la retina, algunos conocimientos para la experiencia, y cuestiones sobre especies, comunidades y hábitats en la cabeza, que es lo que nos hace mejores naturalistas.



Texto y foto: José María Fernández García

2013/07/05

ZORIONAK A TODOS LOS SOCIOS

Hoy, sentada al borde del pantano de Landa, tirando piedras al agua, me fijaba en las ondas cómo crecían, se multiplicaban y se expandían.

En la otra orilla, estaban los nidos de fochas con sus crías, hasta donde quizá llegaran las ondas de mi piedra; también afectaba a las libélulas y caballitos que velozmente se alejaban ante el impacto y las salpicaduras.Y siguiéndolas, me llevan hasta un zampullín cuellinegro en mitad de la balsa de agua.

Muy cerca, los sormomujos acarrean a su prole que ha aguantado la dura primavera. Una garceta grande aparece y desaparece entre los carrizos, (bailando entre bastidores): el bando de garcillas bueyeras llega de lejos a perseguir a las vacas en las laderas, interrumpe su baile y alza el vuelo blanco precioso, iluminada por un sol que hoy ya es de verano. 

Mientras caminamos, damos la vuelta al prismático para ver el pequeño universo que encierran las flores (filipéndulas, Anacamptis pyramidalis, ...) sin interrumpir el vuelo de las mariposas amarillas que no sé si oirán el pu-pu-pu de la abubilla.

Por el camino, han pasado veloces ciclistas quienes quizá solo hayan visto una pista más por donde pasar. Para otros, el mismo camino es una hermosa poesía o un lugar lleno de magia y de vida.

Algunas personas, hace 25 años tiraron una piedra que se llamó IAN. Yo sólo puedo darles las gracias, porque he sentido muchas veces cómo me llegaba una de sus ondas, ser parte de algo en movimiento y ser una persona afortunada por compartir y poder aprender alguno de los secretos y bellezas que me hacen disfrutar más aún de la naturaleza.

¡ZORIONAK, IAN, que sigas creando ondas...............! 



Texto y fotografia: Aran Marcos


2013/07/04

MARIPOSAS COMO INDICADORES

Finalmente, tras la suspensión en la fecha prevista por mal tiempo, el pasado domingo 16 de junio pudimos realizar la salida de “Mariposas como indicadores” por el bosque de Armentia. Fueron media docena las entomólogas que junto con el organizador se animaron a conocer un poquito más sobre estos bellos insectos, que primavera tras primavera se empeñan en colorear un mundo cada vez más gris.

Aunque el día salió casi perfecto para la observación de insectos, la primavera atípica de este año parece haber hecho mella en algunas especies, que cuanto menos, les ha supuesto cierto retraso en la aparición de los imagos o adultos. Aun así, pudimos disfrutar de la observación de varias de ellas. Cabe mencionar a Arantxa, que demostró gran destreza con la manga entomológica. Aunque también hubo bastantes lances en los que estos aparentemente despreocupados pero escurridizos voladores se burlaron de tan abnegadas naturalistas.

Lo que más pudimos observar fueron Piéridos (blancas y amarillas), Pieris brassicae, P. napi, P. rapae, Gonepteryx rhamni y sobre todo Colias croceus, sorprendiendo la gran cantidad de individuos de forma hélice. Al cabo de la marcha pudimos dar con representantes de todas las grandes familias, Satíridos (marrones); Maniola jurtina, Pararge aegeria,
Coenonympha arcania, Ninfálidos; Issoria lathonia, Licénidos (azules) Polyommatus icarus, y Papiliónidos; Iphiclides podalirius. Aunque la principal protagonista de la jornada fue un ejemplar precioso de mariposa nocturna, Phalera bucephala, poseedora de un sofisticado mimetismo de ramita rota de abedul y que posó con la profesionalidad y paciencia de la más prestigiosa topmodel.


Texto: Raul Martinez
Fotografias: Loli Cordero
2013/06/07

Paseo vespertino

18 de mayo. Paseo vespertino de apenas ¿tres horas? Entorno de Marquínez, Parque Natural de Izki.

¡Demasiados estímulos! Flores, pájaros en el animado trajín de la primavera, mariposas, riachuelos brincando y alborotando tan cargados de agua esta primavera, los mil colores del verde, los mil sonidos en perfecta armonía…. el propio paisaje que lo integra todo… ¿A dónde dirigir la mirada? ¿en qué concentrar la atención?

Hoy, las flores. Si bien cualquiera de ellas merece ser contemplada como una pura maravilla, por alguna razón las orquídeas despiertan una especial fascinación. En esta época están en plena floración y un paseo por el campo puede convertirse en un parar a cada paso.

Un collage de las  trece especies de orquídeas que vimos:

ver fotos individuales
https://picasaweb.google.com/maratonavesapie/Orquideas?authkey=Gv1sRgCP-GtKzWtvPtugE


Como desagravio al resto de las decenas de otras flores que también contemplamos…


No os lo perdáis, salid al campo. Si bien en la naturaleza cada época tiene su propio encanto, la manera en que la primavera estalla en mil colores, formas y sonidos irradia pura vida.

¡Contagiémonos de ella!



Texto: Begoña Zorrakin
Fotografías: Begoña Zorrakin.


2013/06/05

Una mirada a la naturaleza a través de la síntesis del dibujo

Creo que a todo@s nos rompió un poco los esquemas Raúl Domínguez en el curso del domingo 19 de mayo “Una mirada a la naturaleza a través de la síntesis del dibujo”

¿Cómo dibujar sin mirar el papel? Concentrando la atención en el motivo y dejando que el lápiz siga la mirada que recorre lenta y atentamente los detalles de una flor, de una hoja…. Casi no podíamos evitar, al menos yo, hacer “trampa” e intentar “hacerlo bien” en el tradicional sentido del término; pero no era lo importante la copia fidedigna sino la propia observación. En el segundo ejercicio ya nos dejó mirar un poco la hoja para hacer coincidir los trazos.

¿Cómo dibujar el movimiento? El baile del agua en un riachuelo, las diferentes maneras que tienen las hojas de mecerse, un insecto…Pues lo hicimos. Y, sobre todo, disfrutamos.

El día, aunque fresco y desapacible, nos permitió aprovechar la mañana en un precioso entorno. Y para el ejercicio final, en una preciosa campera entre bosques atravesada por un riachuelo, nos esparcimos y elegimos un motivo que plasmar. En la campa, concentradas y en silencio, seis personas desperdigas sentadas en sillas plegables con una hoja de dibujo. Imágenes, sonidos y movimientos…  hasta que llegó la lluvia. Algunos llegamos a Marquinez con una buena caladura.

Fuimos seis los encantados artistas que vivimos
esta experiencia: Alberto, Charo y Antonio, Leire, Begoña y Amaia (acompañada por sus dos chicos: Jaime y el pequeño Inar que, dedujimos, también disfrutó de la jornada bien protegido por su padre porque no durmió prácticamente nada y fue todo sonrisotas).

Agradecer a Nick y Begoña que nos acompañaron un rato a la mañana y nos recogieron en su casa al mediodía donde compartimos a cubierto de una muy agradable comida y sobremesa.


Alberto, otro participante, nos relata su experiencia en su propio blog aquí.


Texto: Begoña Zorrakin
Fotografías: Raúl Dominguéz y Begoña Zorrakin.


2013/05/02

Restos de oso en Álava-Araba

Dispersión de las principales cavidades con restos de úrsidos
en el territorio histórico de Álava-Araba y en las áreas limítrofes.
Mi nombre es Aritza Villaluenga, soy Doctor en Prehistoria por la UPV-EHU y el tema de mi investigación doctoral fue la presencia de úrsidos en cavidades del Cantábrico Oriental durante el Pleistoceno Superior y Holoceno.

Entre los meses de septiembre y diciembre de 2012, realicé un estudio de investigación en la sede de la asociación, en el antiguo Seminario de Vitoria. Este trabajo fue financiado por el programa de “Becas de Investigación del Patrimonio Cultural Alavés” de la Diputación Foral de Álava-Araba.

El tema de este estudio fue un acercamiento multidisciplinar (arqueozoológico, paleontológico y tafonómico) a la presencia de úrsidos en cavidades de la provincia de Álava-Araba y zonas limítrofes de: Burgos, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra. Como todos aquellos que conocen la asociación pueden suponer, este material ha sido recolectado por Mario Laurino durante las últimas cuatro décadas.

La colección estudiada se compone de unos 4960 restos óseos y dentales, de los cuales en este estudio hemos analizado en detalle 2798. La mayoría del conjunto esté formado por restos de oso de las cavernas (Ursus spelaeus), siendo menos frecuente el oso pardo (Ursus arctos).
Cráneo de Ursus spelaeus hallado en una cueva 
del Gorbea. 
La presencia de ambas especies nos indica acumulaciones que se desarrollaron durante el Pleistoceno Superior y Holoceno. Esto equivaldría a un amplio lapso de tiempo (120.000 años -siglo XIX, momento en el que fueron cazados los últimos osos en este territorio), que en un futuro podría ser acotado mediante la datación directa de alguno de estos restos.

En total, hemos podido identificar la presencia de restos óseos de estos animales en un total de 25 cuevas, lo cual supone un aumento significativo de los lugares citados hasta el momento en el sector oriental de la Cornisa Cantábrica.

Cráneo de Ursus arctos hallado en el norte de Álava-Araba.
La dispersión de estas cuevas está ligada a aquellos entornos kársticos en los que la presencia de cuevas y el hábito de los úrsidos por hibernar en su interior han permitido que restos de estos animales se hayan conservado durante milenios en su interior. Así, podemos ver cómo la presencia de los plantígrados es muy abundante en la franja norte de la provincia, mientras que están ausentes en el extremo meridional. Esta dispersión sólo es reflejo de la geología, ya que la ausencia de cuevas en la mitad meridional de Álava-Araba, especialmente en el valle del Ebro, no ha propiciado la conservación de restos de los osos, que con total seguridad habitaron éste área.

Este trabajo ha sido un acercamiento preliminar a una línea de investigación paleoecológica y paleontológica más amplia. Ésta utiliza a los osos y a los macromamíferos como testigos de los cambios medioambientales ocurridos en la Cornisa Cantábrica e incluso el norte de la Península Ibérica durante el Pleistoceno Superior y Holoceno inicial. Este estudio encaja dentro de un marco general más amplio como es el estudio del Cuaternario. Así el análisis de la fauna se ha convertido en una disciplina imprescindible para comprender la evolución humana en nuestro entorno más cercano.

Para finalizar, quiero agradecer a Mario y a Nick la ayuda prestada para poder realizar este estudio.


Texto y fotografías: Aritza Villaluenga.
2013/02/16

NARCISOS


 El pasado 9 de febrero, a las 5 de la madrugada, partimos los socios del IAN, Jesús Mendivil, Antonio González y Juan Pedro Solís, bajo la dirección de Pello Urrutia a la caza de nuevas especies de Narcissus para completar el herbario digital. Después de un opíparo desayuno y con un tiempo casi primaveral, llegamos al coto de caza Valdelapedriza, en Piedrabuena (Ciudad Real), donde, después de convencer al guarda y de un paseo de 6 km, localizamos las especies listadas al final del texto. Al regreso nos cruzamos con una reata de ciervas y comimos con apetito bajo un pinar.

Esa misma tarde localizamos, en Puebla de Don Rodrigo el N. confusus. Después de un largo viaje y muchas curvas, pudimos descansar en el bello santuario de Nuestra Sra. de la Cabeza, patrona de Andujar, Sierra Morena y Jaen.

Ya el dia 10, en el mismo santuario, localizamos el N. cantabricus y la Gagea durieui, en todo su esplendor. Después del desayuno, y acompañados por los guardas forestales del parque natural de Lugar Nuevo-Selladores, localizamos una buena remesa de especies aquí reseñadas, con el remate de un buen almuerzo en la ribera del río Jándula.

A la tarde, y después de un largo viaje por carreteras comarcales, de pésimo firme pero estupendo paisaje, nos cruzamos con una gran manada de ciervos con una preciosa cornamenta. Ya en el monte Jarabancil, de Vilches, después de mucho buscar, y con gran emoción, encontramos "un caso de libro", como decía Pello, el híbrido N. x tuckeri (N. fernandesii x N. hedraeanthus). Ya atardeciendo, partimos sin pausa hasta San Lorenzo del Escorial, donde, después de un viaje con muchas adversidades climatológicas, pudimos descansar en el estupendo albergue juvenil, lo que nos rejuveneció al instante.


El día 11 amaneció todo nevado, lo que nos hizo temer un mal viaje, pero en Vegas del Matute (Segovia), nos sonrió de nuevo la fortuna y el olfato botánico de Pello y localizamos el N. cantabricus. Ya al atardecer, y bajo un frío intenso, dimos una vuelta por el monte Peña Cuerno, en Pradales (Burgos) para preparar una próxima salida. Después de 1700 km y muchos bellos paisajes en la retina y en el corazón, llegamos a casa con ganas de repetir la experiencia.




Registro botánico:

Día 9/02/2013

Piedrabuena (CR): finca Valdemarcos, arroyo Valdelapedriza, encinares-jarales silicícolas sobre cuarcitas
Narcissus bulbocodium ssp. bulbocodium
N. triandrus ssp. pallidulus
N. x rozeirae (Narcissus bulbocodium ssp. bulbocodium x N. triandrus ssp. pallidulus) (en la foto adjunta con sus parentales)
 
Puebla de Don Rodrigo (CR): Fuente de la Garganta del Buen Agua, arroyos en claros de encinar silicícola
N. confusus

Día 10/02/2013

Andújar (J): Sª de Andújar, Santuario de Nª Sra. de La Cabeza
N. cantabricus
Gagea durieui

Andújar (J): Sª de Andújar, Lugar Nuevo, El Coscojar, plantaciones de Pinus pinea, arenas cuarcíticas.
N. fernandesii
N. triandrus ssp. pallidulus
N. x incurvicervicus (N. fernandesii x N. triandrus ssp. pallidulus)
N. bulbocodium ssp. bulbocodium
N. x abilioi (N. fernandesii x bulbocodium ssp. bulbocodium)
Astragalus lusitanicus (garbanzuelo)

Vilches (J): Monte Jarabancil, coscojar-lentiscar
N. fernandesii
N. hedraeanthus
N. x tuckeri (N. fernandesii x N. hedraeanthus)

Día 11/02/2013

Vegas de Matute (Sg), Peña La Colmena, repisas en claros de carrascal calcícola
N. cantabricus



Texto y fotografías: Juan Pedro Solís

2013/02/13

En busca del quebrantahuesos perdido




“¿Llamas a esto Arqueología?”
Dr. Henry Jones en Indiana Jones y la última Cruzada

En 1918 veía la luz el Catálogo de las aves observadas en Guipúzcoa y Vizcaya, publicado por Julián Aldaz y Emazabel en las Memorias de la Real Sociedad Española de Historia Natural. Bien pudiera considerarse éste el inicio del conocimiento ornitológico en el País Vasco, ya que los naturalistas británicos y alemanes que durante la segunda mitad del siglo XIX habían abordado la descripción de la avifauna española apenas viajaron por estos lares, y sólo Wilkomm dejó anotaciones fugaces. Tampoco es que el panorama en otras regiones fuera brillante, pero al menos Andalucía, Levante, la Meseta sur, la Cordillera Cantábrica y Pirineos captaron la atención de algunos ornitólogos europeos que, a caballo entre el interés científico y el exotismo aventurero, elaboraron estudios y síntesis de gran valor. Aldaz se situó en la órbita de los científicos que, como Graells, Reyes o Arévalo, habían empezado a trabajar años antes en el “moderno” inventario del patrimonio ornitológico.

Imagen del gabinete de historia natural del Colegio de los PP
 Jesuitas de Orduña, hacia 1930. Con una flecha se señala el ejemplar
disecado que suscitó la cuestión. Fotografía cedida por Joseba Egiguren.
En el apartado que dedica en su Catálogo al “Gypaëtus barbatus Temm.” Aldaz relata que, en junio de 1912, fue capturado en la Peña de Orduña una cría de esta especie, recién salida del nido: este ejemplar fue criado durante un año por el R. P. Valentín Mayordomo, profesor de Historia Natural del Colegio de los PP. Jesuitas de aquella localidad, en cuyo museo se halla actualmente disecado. Encontré este pasaje hace años, buscando información sobre distribución histórica de especies de fauna, y me pareció enormemente interesante al certificar la presencia del quebrantahuesos en un lugar y un tiempo tan concretos. Sobre las causas que provocaron su extinción posterior en las Montañas vasco-cantábricas no podemos estar totalmente seguros pero, sin pretenderlo, Aldaz dio pistas al mencionar que sólo en Guipúzcoa conocía cinco ejemplares que habían sido capturados en esos años.

Casi un siglo después de Aldaz, la memoria del quebrantahuesos intenta ser restituida en el marco de la conciencia conservacionista de nuestra época. Interesa saber dónde y cómo vivía el buitre-águila porque indagar en el pasado ayudará a comprender el presente, pero también a modificarlo y a buscar mecanismos de convivencia entre humanos y vida silvestre. Llegan tiempos para la recuperación activa de la biodiversidad, y los proyectos de favorecimiento y restauración de poblaciones deben ser punta de lanza de la conservación. La regeneración –natural o asistida- de la población vasco-cantábrica de quebrantahuesos es un loable empeño, y cuantos más datos y conocimientos se pongan encima de la mesa, más cerca se estará de lograr el objetivo.

Así que Mario Corral, Gustavo Abascal y un grupo de naturalistas de Ayala se han propuesto rescatar del olvido al viejo quebrantahuesos de Sálvada. Entre otras tareas, pretenden localizar emplazamientos de nidos e identificar los posibles restos que contengan. Pero cuando Mario y yo hablamos sobre el quebrantahuesos de Aldaz, recordó que el periodista Joseba Egiguren podría quizá arrojar luz sobre el posible mantenimiento actual de los restos del ave. Pero la consulta se saldó con una negativa. La Orden fue expulsada de Orduña en 1932 y el colegio quedó abandonado, en 1936 se convirtió en cuartel militar, en 1939 en prisión, en los años 50 quedó en ruinas, en los 60 lo adquirió otra Orden religiosa… Sin embargo, Joseba proporcionó un interesante documento: una fotografía del gabinete de historia natural del colegio, sin fecha precisa pero necesariamente tomada en torno a 1925-1930. ¿Y si…?

A primera vista, la sección zoológica del gabinete estaba compuesta por piezas de varios continentes, sin duda recogidas por misioneros de la Orden. Algunas especies se identifican razonablemente: marabúes, aves del Paraíso, anhingas, buitres leonados... Al fondo de la estancia, sobre un armario, se vislumbra un ave de buen tamaño, en la que contrastan la cabeza y el cuello, muy oscuros, con el pecho y las partes inferiores claras. Las alas entreabiertas dejan ver la cara interior, también oscura. Las patas parecen bien emplumadas. El ejemplar está mirando al frente, a pesar de los cual se intuye el perfil estilizado de su cabeza. A su izquierda y muy cerca, sobre una peana, se yergue un buitre leonado, y esta afortunada disposición permite apreciar que el sujeto-problema es de mayor tamaño. Su morfología, postura y proporcionalidad sugieren inmediatamente una rapaz diurna, y no hay muchas especies de este grupo que combinen la coloración del plumaje mencionada. El águila marcial africana Polemaetus bellicosus es una posibilidad, pero sería más pequeña que un buitre y su cabeza más masiva. El águila harpía Harpia harpyja de las selvas centro y sudamericanas es otra, pero la cara interior de las alas sería blanquecina, la cabeza grisácea y las plumas negruzcas del cuello deberían extenderse hacia la pechera. Entre las grandes rapaces, el plumaje de segundo año del quebrantahuesos es el que más se asemeja a los caracteres del ejemplar de Orduña. Esta especie presenta progresivos cambios que permiten discernir la edad hasta que, con 6-7 años, las aves adquieren su librea adulta definitiva.

El infortunado pollo desnidado en Orduña en 1912 fue mantenido vivo en cautividad durante un año, hasta que pasó a engrosar la colección del gabinete, lo que encaja satisfactoriamente con el plumaje descrito. Ciertamente la tonalidad de pecho y abdomen está excesivamente aclarada, aunque una mala conservación del espécimen naturalizado podría explicarlo. Decidí encuestar a cinco expertos ornitólogos sobre la identidad del ave. Cuatro de ellos estuvieron de acuerdo en que pudiera tratarse de un quebrantahuesos juvenil. El quinto prefirió otra posibilidad, pero quiero pensar que su desmarque se debió más a su acentuado espíritu competitivo, al enterarse de que no había premio en este improvisado concurso.

Quebrantahuesos juvenil de primer-segundo año.
 Dibujo de Xavier Parellada en www.quebrantahuesos.org
No creo que pueda asegurarse, ni descartar por completo otras alternativas. De hecho, sería enriquecedor recibir opiniones de los lectores de este blog. Pero es fascinante pensar que fuera posible conectar de esta forma dos testimonios históricos independientes, tinta impresa y fotografía en sepia. Aunque se trate de un hallazgo anecdótico, no carece de atractivo: los fantasmas del pasado se vuelven tangibles por un momento. Quizá éste no fuera el primer quebrantahuesos ibérico documentado gráficamente. Quizá tampoco fuera el último que contempló Orduña y Ayala desde su nido en la Peña. Quizá en años o décadas venideras los quebrantahuesos pirenaicos recolonicen estas sierras. Demasiadas incertidumbres para naturalistas meticulosos y racionales como Aldaz.  

Texto: José María Fernández García

Para profundizar en el mismo tema, leer ¿Es este el quebrantahuesos de la Peña de Orduña?


2013/02/04

II Asamblea del Herbario digital “Xabier de Arizaga”

El último domingo de enero se celebró la II Asamblea de usuarios del herbario digital Xavier de Arizaga con un paseo por el bosque entre los pueblos de Barrio y Nograro, y una comida en el restaurante de Nograro. Allí estuvimos 9 personas llegadas de Álava, de Vizcaya y de Logroño, celebrando y evaluando el trabajo realizado durante el año 2012, y comentando el programa de salidas del seminario para este año 2013, programa que nos llevará mayormente a tierras burgalesas durante la primavera y el verano. De camino hacia la Sierra de Arcena, y antes del diluvio que nos esperaba por la tarde, paramos en la llanura de Miranda para inspeccionar unas balsas de regadío y sus prados circundantes, en los que proliferan plantas curiosas. En uno de ellos observamos la Ambrosia en profusión. Nos rodeaban montes por todas partes, algunos nevados, y el aire transparente del invierno, con su luz única, nos alentaba a explorar. Paramos en tres lugares diferentes en los alrededores de Miranda.

El herbario digital ha pasado de tener 1.398 pliegos en el año 2011 a 2.006 pliegos a finales del 2012. Ha aumentado también en este último año la proporción de entradas dedicadas a la flora del País Vasco, que asciende al 81,30% del total. Se comentó la mejora en la toma de fotografías, que se ha sistematizado con unas pautas que ayudarán a regularizar la calidad de las imágenes y dar mayor información al mostrar cada planta en su punto de sazón. Durante el pasado año se mejoraron entradas antiguas, consideradas pobres respecto a los nuevos criterios, y se espera seguir mejorando con nuevos pliegos las que aún esperan su turno. Hay mucho por hacer: sin prisas pero sin pausas...

Así como la satisfacción por lo logrado y los buenos planes para este año, se constató en el capítulo de problemas y dificultades la necesidad de apoyo informático tras haber perdido el que teníamos de Saregune.

El 1 de marzo se celebrará la reunión inicial con las personas que quieran participar este año en el Seminario del herbario digital. Ese día se presentará el plan de salidas, y se concretarán y repartirán las tareas. Como siempre, con la intención de disfrutar aprendiendo y, al mismo tiempo, ofrecer un lugar de encuentro para todas las personas con un interés similar por la Flora. Queremos aportar referencias sobre la biodiversidad que nos rodea para interesados de cualquier lugar del mundo.

Tras la asamblea se constató que el nivel del Herbario ha subido mucho y el número de colaboradores bastante expertos que han mostrado su interés por el seminario nos hace augurar otro año maravilloso, bien regado y florido, con sus frutos hechos pliegos consultables en el Herbario digital Xavier de Arizaga del IAN.


Texto: Carolina Larrosa
Fotografía: Jordi Gómez Felip

Pie de foto: De izda a dcha: Manuel Gurbindo, Carolina Larrosa*, Antonio González*, Pello Urrutia*, Javier Elorza**, Nick Gardner*, Javier Valencia**; (delante) Santi Patino**, José Ramón López Retamero*. (* IAN; **Sociedad de Ciencias Naturales de Sestao)
2013/02/03

NUEVAS LISTAS DE AVES DE ÁLAVA Y EL PAÍS VASCO

Se han añadido algunos cambios a las listas de aves del País Vasco y de Álava, entre ellos el de incorporar la nomenclatura de la nueva Lista de las aves de España. Edición de 2012 (Gutiérrez, R., de Juana, E. & Lorenzo, J. A. SEO/BirdLife, 2012), disponible en http://www.seo.org/wp-content/uploads/2012/10/Lista_-Aves_Espana_2012.pdf. Se han añadido tres nuevas especies y se han introducido cambios menores en el estatus de algunas otras, como el Picamaderos negro, al que en la actualidad ya no se le puede considerar como muy localizado (puede consultarse un informe sobre su situación en Álava a través de nuestra página web), o el Ánsar común, reciente reproductor en Salburua  (ver por ejemplo http://blogs.vitoria-gasteiz.org/ataria/2012/04/27/noticiario-ornitologico-de-salburua-del-18-al-25-de-abril/ ).  Las nuevas especies son las siguientes:

-Nueva especie para Álava y el País Vasco: Garceta dimorfa Egretta gularis, un ejemplar en el embalse de Ullibarri en julio y agosto de 2010 (D. Navas & I. Navas; I. Fdz. de Quincoces, J. García & J. A. Gainzarain. Ardeola 59, p. 371). Observaciones homologadas por el Comité de Rarezas de SEO/BirdLife.

-Nuevas especies para Álava y el País Vasco: Cisne negro Cygnus atratus y Ganso del Nilo Alopochen aegyptiaca. Existían observaciones anteriores, pero hasta ahora estas especies no figuraban en la Lista de las aves de España, en la que se basan los listados de Álava y el País Vasco. En la lista española actual, estas especies se incluyen en la categoría C, que corresponde a aquellas que, habiendo sido introducidas o re-introducidas por el hombre, han establecido poblaciones reproductoras que se mantienen por sí mismas.


Texto: Josean Gainzarain
Foto: Brian Webster ©

2013/01/28

VISITA A SANTOÑA


El domingo 20 de enero de 2013 mientras nos atábamos las botas y cerrábamos las mochilas antes de salir de casa, un fuerte chaparrón caía sobre Vitoria. A más de uno se le pasó por la cabeza quedarse sentado en el sofá viendo a las agujas colinegras en la guía de aves. Pero los 13 valientes cogieron su paraguas y se dirigieron a Santoña contra viento, marea y copos de nieve que también caían en Altube.

Si Brian no hubiera sido amante de las aves y hubiera sido el hombre del tiempo, tendríamos el pronóstico asegurado. Un arco iris doble sobre el mar nos abrió la puerta de Santoña.

Pajareros de todas las edades disfrutamos mucho en las maravillosas marismas, cuya luz lo cambia todo nada más llegar.  Echamos una ojeada por el puerto pesquero y enseguida comenzaron una serie de chaparrones que nos obligaron a buscar refugio. Encontramos hospitalidad inesperada en la plaza de toros, a donde se nos invitó a entrar y subir a la galería cubierta más alta, una atalaya privilegiada sobre el puerto. Desde allí vimos a los cormoranes intentar secarse al aire, e incluso darse un chapuzón, en cuanto la lluvia amainó. El tiempo se volvió soleado y espléndido al mediodía y nos dispusimos a explorar  los numerosos puntos de observación del Canal de Boo donde los zarapitos reales y trinadores hicieron nuestras delicias. Paseamos mucho, tranquila pero incesantemente por paisajes de barro y limo, de colores sorprendentes, con su vegetación y fauna marismeña, descubriendo a los correlimos y los archibebes, al chorlito, al ostrero y a numerosos patos, como el porrón europeo, el somormujo lavanco y los zampullines cuellinegro y chico. Sus incursiones buceadoras y pescadoras nos entretuvieron tanto como las de las garzas, garcetas y garcillas; estábamos siempre alerta para ver también alguna espátula, lo que conseguimos, ya que son una de las atracciones de esta época en Santoña.

Comimos en el observatorio de La Arenilla y repusimos fuerzas sin dejar de mirar en ningún momento la marisma.

Descubrimos un cisne solitario y también unos cuantos alcaravanes en un prado, ave esteparia que uno no espera encontrarse en las marismas.

Gaviotas y charranes campaban a sus anchas y avistamos alguna lavandera también. Al llegar la puesta de sol nos pilló en un enclave espectacular de Santoña, el monasterio de Montehano, donde nos sorprendieron las primeras prímulas del año, madrugadoras y espléndidas, y la última luz de la tarde. En ella descubrimos un alca, avistamiento que hizo nuestras delicias y coronó una jornada invernal inolvidable entre el mar y la tierra, siempre con alas y amigos.

Texto: Arantxa Marcos y Carolina Larrosa
Fotografías: Carolina Larrosa

Listado de avistamientos

- Cormorán moñudo - Cormorán grande (sinensis)
- Aguja colinegra
- Zarapito real - Zarapito trinador
- Tarro - Pato cuchara - Silbón europeo - Porrón europeo – Somormujo Lavanco - Zampullín cuellinegro - Zampullín chico
- Garza real - Garcilla Bueyera - Garceta común - Espátula
- Ostrero
- Colimbo ártico - Colimbo grande
- Correlimos común - Archibebe claro - Archibebe oscuro - Chorlito gris
- Alca
- Alcaraván
- Lavandera blanca - Lavandera cascadeña
- Charrán patinegro
- Gaviota reidora - Gaviota patiamarilla - Gavión
- Cisne
- Busardo ratonero
- Halcón peregrino

Nosotros

El Instituto Alavés de la Naturaleza-Arabako Natur Institutua (IAN-ANI) es una asociación cultural y científica, de carácter no lucrativo; se constituyó legalmente en 1988 (registro de asociaciones A/1287/88), aunque tuvo su precedente directo desde 1973 en la Agrupación para el Estudio y Protección de la Naturaleza en Álava (AEPNA). Ha sido declarada, además, de utilidad pública en marzo de 1997.

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