2010/12/13

ÚLTIMAS ACTIVIDADES CON CAJAS NIDO

CONSTRUCCIÓN CAJAS NIDO: 17 DE OCTUBRE

El IAN realizó el taller de construcción de cajas nido, iniciativa que se venía organizando desde hace casi diez años por Iñaki Zorrakin y Antonio González. Tras la desaparición de Iñaki, Antonio ha seguido impulsando la actividad en memoria de nuestro compañero. El taller se realizó en la Casa de la Cultura de Aretxabaleta a la que acudieron 23 personas, de las cuales 13 eran niños. Entre todos pasamos un rato divertido construyendo las cajas, que este año eran completamente artesanales. Después se propuso a los asistentes que participasen en un juego de preguntas y para finalizar se realizó el sorteo de una interesante publicación sobre fauna y flora para jóvenes investigadores.

DESCOLGADO DE LAS CAJAS COLGADAS EN MARZO 2010: 24 DE OCTUBRE

Un total de 20 personas nos reunimos en la tradicional salida en homenaje de Iñaki Zorrakin para descolgar 15 cajas nido en el monte “La Dehesa”de Aretxabaleta (Álava). En esta ocasión, el grado de ocupación de las cajas nido fue muy satisfactorio, del 40%, ya que se encontraron 6 cajas ocupadas. Además, en una de ellas pudimos observar los restos de un huevo perteneciente posiblemente a un herrerillo o un carbonero. Los más jóvenes se convirtieron en esta jornada en verdaderos científicos por un día, comprobando la orientación con la brújula, tomando los datos sobre las cajas, recogiendo muestras de los nidos, etc. Y no sólo se centraron en estas actividades, sino que observaron la presencia de los buitres (Gyps fulvus), los milanos reales (Milvus milvus), los falsos azafranes (Crocus nodiflorus) y las ricas galanpernas (Macrolepiota procera).

COLGADO DE LAS CAJAS CONSTRUIDAS ESTE PASADO OCTUBRE: 6 DE NOVIEMBRE

Un total de 11 personas nos reunimos para colgar 10 cajas nido en el monte “La Dehesa” de Aretxabaleta (Álava). En la amena jornada, los más jóvenes fueron sin duda los protagonistas, que no sólo colgaron las cajas sino que además observaron con detenimiento los acontecimientos naturales de esta época: la presencia del curioso hongo “oreja de judas” (Auriculariaauricula-judae) con aspecto de oreja gelatinosa, del delicioso “pie azul”(Lepista nuda) y del heléboro verde (Helleborus viridis), planta que se esconde tímida en el bosque.
Deseamos agradecer a todos estos jóvenes naturalistas su energía y colaboración, ¡seguid así!
Todas estas actividades han sido organizadas conjuntamente por el IAN y la Junta Administrativa de Aretxabaleta.


Texto: Merche Larrea
Fotos: Antonio González

VITORIA-GASTEIZ: ¿CAPITAL VERDE?

En el artículo ‘Reflexiones y aportaciones de un botánico rural a la capitalidad verde Europea’ nuestro socio Pello Urrutia nos hace ver que, aunque Vitoria-Gasteiz haya conseguido la Capitalidad Verde Europea este año, aún queda mucho por hacer en materia de medio ambiente en nuestra ciudad.

Desglosa sus puntos débiles: una organización municipal confusa en estas materias y una coordinación institucional contradictoria que permite la tala injustificada de un bosquete ribereño mientras en otras zonas se procede a repoblar; una expansión urbanística desproporcionada a costa de espacios naturales, que se ven reducidos paulatinamente; prácticas de gestión forestal que poco valoran el Patrimonio Natural,que no respetan la biodiversidad natural de nuestros bosques, despreciando la importancia inmensa que tienen el sotobosque, los setos y los matorrales.

Sugiere un cambio de actitud de las instituciones, para las que el término ‘limpieza forestal’ parece significar a menudo privarnos de toda esa masa forestal tan necesaria para la biodiversidad. Las tareas de ‘limpieza’ llevadas a cabo por operarios no cualificados y sin supervisión adecuada provoca demasiado frecuentemente la desaparición de esa vegetación difícilmente recuperable.

Pello hace un exhaustivo análisis para luchar desde varios frentes, para avanzar hacia un futuro más acorde con el medio ambiente. Para leer este interesante artículo,puedes acceder a él pulsando aquí.

Texto: Nick Gardner
Fotos: Pello Urrutia
2010/12/10

ÉXITO DEL CICLO DE CONFERENCIAS

El Instituto Alavés de la Naturaleza (IAN – ANI) ha organizado un ciclo de conferencias con motivo de la declaración del año 2010 como Año
Internacional de la Diversidad Biológica por parte de Naciones Unidas. Las charlas se ofrecieron los días 25, 26 y 27 de octubre en la Sala Luis
de Ajuria, cedida por la Caja Vital. El ciclo ha sido subvencionado por el Departamento de Medio Ambiente y Urbanismo de la Diputación Foral de
Álava.

El primer día nuestro socio Conrado Tejado nos habló de la “INDIA: “Rastreando tigres en la Meseta del Decán”, explicándonos la distribución de este felino y las dificultades de conservación. Al día siguiente Gorka Belamendía, técnico del CEA, nos habló de “SUDÁFRICA: Parques Naturales de Sudáfrica, equilibrio entre gestión y conservación”. Finalmente, Mario Saenz de Buruaga, de Consultora de Recursos Naturales, nos habló con su habitual calidez de “AUSTRALIA: Un recorrido a saltos por Australia”, recalcando la inmensidad y variedad biológica de ese inmenso territorio.

Cada uno de ellos nos acercó a un país: India, Sudáfrica y Australia, y nos relataron sus experiencias en su contacto con la fauna local y su hábitat, y nos describieron de qué forma los expertos del lugar han desarrollado distintos modelos de protección de algunos de los animales
más emblemáticos, y la protección de su medio natural. Así pudimos saber por Conrado, dónde viven los últimos tigres de la India, qué problemas hay para mantener sus hábitats y los programas que hay en marcha para su protección. Gorka nos habló de la riqueza natural de Sudáfrica y Mario nos describió la cantidad de animales venenosos que se puede uno encontrar en Australia. De esta manera se contrastaron las tres regiones biogeográficas muy bien diferenciadas y los planteamientos de gestión de sus recursos naturales que hay en cada una.

Las charlas contaron con numeroso público, que participó al final de cada una con preguntas relacionadas con el tema.

Foto: Elena Potes
2010/12/02

Buitre en Lumbier

El día 2 de octubre, durante la excursión a las foces navarras de Lumbier y Arbayún, organizada por el IAN con motivo del "Día de las Aves", los participantes tuvimos la oportunidad de observar un ejemplar de buitre leonado con una ostensible marca alar amarilla y el código "FNX" inscrito en negro. Transmitida la noticia a través de la web www.maquiaambiental.com, que registra y coordina los avistamientos de buitres con marcajes especiales, pudimos saber que el individuo en cuestión había sido capturado y anillado en julio, en el muladar de Lumbier, en el marco de un programa de estudio promovido por el Gobierno de Navarra.

El hecho es que pocas especies de aves gozan de un conocimiento tan fiable sobre su abundancia y tendencia como el buitre leonado, cuyas poblaciones reproductoras ibéricas han sido objeto de censos detallados y regulares desde finales de los años 70 del siglo XX. Paradójicamente, este esfuerzo no ha sido seguido por líneas de investigación en ecología y demografía cuantitativa, en parte porque la constatación de su evolución favorable ha convertido a la especie en "poco atractiva" para los científicos. Sin embargo, distintos fenómenos con implicaciones en la gestión del medio natural -como las interacciones entre buitres y rapaces rupícolas amenazadas, el efecto de la retirada de carroña por la aplicación de normativas sanitarias o el conflicto surgido respecto a los presuntos ataques a ganado vivo- han suscitado cuestiones y demandas de información por parte de políticos, medios de comunicación, agentes sectoriales y ciudadanos en general. Se ha puesto la falta de datos empíricos y de modelos para explicar o validar estos fenómenos, y por ello algunos gobiernos autonómicos han puesto en marcha programas de investigación. Por ejemplo, en Aragón, Navarra, Álava y La Rioja se están marcando buitres leonados para su seguimiento a distancia, y la constatación de sus desplazamientos facilitará la resolución de algunas incertidumbres. El envío de citas -la nuestra de Lumbier, una entre muchas- a las bases de datos de estos proyectos es una pequeña aportación con la que los observadores de aves podemos contribuir.

Texto: José María Férnández
Fotos: Gobierno de Navarra
2010/11/03

DESTRUCCIÓN EN EL RÍO DE LAS CUEVAS DE HUETO ABAJO

A finales de octubre llegó a este pequeño río del municipio de Vitoria-Gasteiz una cuadrilla de operarios para “limpiar” el río. Es un pequeño cauce fluvial que se une al río Oca a la altura de Mártioda para verter luego sus aguas en el Zadorra a la altura de Trespuentes. Está marcado por una variación espectacular de su caudal: durante parte del año está casi seco, sólo algunas pozas lo evocan y, durante breves períodos, baja con fuerza y ruge como un potente río pirenaico.

Teóricamente iban a eliminar troncos cruzados y podar ramas que impidiesen fluir al agua en momentos de crecida. El objetivo: evitar inundaciones. Todo ello supervisado por el guarda de la zona y esporádicamente por el de la agencia del agua (URA). Eran enviados por Zona Rural del Ayuntamiento de Vitoria y el presupuesto a cargo del famoso Plan E de Zapatero.

Como las labores se realizaban cerca de casa, acudí varios días a observar el desarrollo de las mismas: el disgusto fue monumental. Además de las intervenciones en el cauce, justificadas en parte, aprovechaban para pelar largos tramos de ribera de todo tipo de árboles y arbustos. El tramo sobre el que operaban era el comprendido entre el puente de Hueto Abajo y el molino, precisamente uno de los tramos mejor conservados en cuanto a vegetación ribereña y donde todavía podía verse volar, de vez en cuando, al Martín pescador.

Ante los oídos sordos del guarda a mis objeciones y protestas, llamé a URA y al Ayuntamiento. En el primero de los casos, me manifestaron que el permiso estaba concedido para el Zayas y el río Oca y que ya habían tenido que llamarles la atención anteriormente porque pelaban demasiado las riberas. Sin embargo, los trabajos destructivos continuaron sin modificarse. En el segundo, empezó el peloteo: ni Medio Ambiente ni el CEA tienen competencia en los pueblos, de todo se encarga Zona Rural, que lo mismo arregla una farola que destroza un río. De todas formas, accedieron a hablar conmigo… al cabo de 7 días.

Los dos factores físicos fundamentales en los bosques ribereños, la sujeción de los ribazos y la proyección de sombra sobre el cauce han sido drásticamente alterados. En lo biológico, la pérdida de biodiversidad es evidente. La fragmentación del soto del río es cada vez más patente llegando a ser un canal en amplios tramos entre Mártioda y Hueto.

¿Qué ocurre en esos tramos alterados? Los ejemplos están a la vista de todos: los depósitos de fangos erosionados por las avenidas junto al efecto de la variación de iluminación del cauce hacen que, en aquellos puntos con humedad superficial, el cauce se colapse de espadañas y el efecto que se buscaba, en lugar de solucionarse, se agrava.

¿Y en qué beneficia esto a las inundaciones? ¿La vegetación ribereña es la causa de las inundaciones o es un elemento que nos beneficia ante los efectos nocivos de las mismas?

Hay que decir que en este tramo del río no hay inundaciones como tal, sino pequeños desbordamientos de cabecera de duración muy limitada. Las inundaciones suelen producirse curso abajo, cuando el río ocupa las llanuras de inundación, sobre todo en momentos de fuertes y persistentes precipitaciones frecuentemente acompañadas de deshielos rápidos en la sierra. Lo único que se logra es aumentar durante los primeros años la velocidad del agua, sus efectos dañinos erosionando las riberas y provocar que curso abajo el efecto destructor de las inundaciones sea mayor. Al cabo de unos pocos años la situación del río será peor y entonces se propondrá drenar el cauce con una pala.

Todo esto no es nuevo, sino bien conocido. ¿Por qué se hace? ¿Por qué, mientras se plantan sauces negros y saúcos en Salburúa para restaurar y exhibir un trabajo bien hecho por el CEA, en el otro extremo del municipio se destrozan las mismas especies? ¿Salburúa es un ejemplo o se utiliza como una distracción autocomplaciente en la conciencia medioambiental del municipio?

Sólo me lo puedo explicar desde un Ayuntamiento que discrimina entre Ciudad y Zona Rural y aplica criterios diferentes cuando no contrapuestos y un departamento de Zona Rural condicionado por los criterios de algunos ciudadanos rurales que no llegan a comprender la complejidad del paisaje que les rodea y por eso tienden a simplificarlo y dejarlo como un solar.

Texto y fotos: Pello Urrutia (biólogo, especialista en botánica)
2010/11/02

LA LECHUZA Y EL NATURALISTA

El día 16 de octubre tuvo lugar la actividad ‘La lechuza y el naturalista’. El objetivo era por un lado dar a conocer la estrecha relación que la une al naturalista y, por otro lado,saber un poco más sobre sus hábitos y los principales problemas a los que se enfrenta en
la actualidad.

La Lechuza común (Tyto alba) es una especie con una distribución muy amplia en el territorio. Sin embargo, no utiliza todos los hábitats por igual, ya que generalmente evita los ambientes forestales y también los de altitud elevada. Típicamente, se encuentra más ligada a zonas humanizadas, a áreas agrícolas, a campiñas, a pueblos e incluso ciudades. Por este motivo y por su costumbre de utilizar edificios para cobijarse y nidificar, la lechuza es un ave bien conocida a nivel popular.

En la actualidad, sin que pueda hablarse de especie amenazada, no es tan común como antaño. Escasea o ha desaparecido del interior de las ciudades y pueblos mayores, y en el ámbito netamente rural cuesta cada vez más detectar lugares ocupados por lechuzas.

Tradicionalmente las lechuzas se han instalado en edificios (iglesias, viviendas aisladas, casas abandonadas, graneros) que tuvieran acceso fácil a través de tejados, cubiertas o muros, y les proporcionaran tranquilidad para el reposo diurno y la cría. La renovación y restauración de muchos de estos edificios conlleva el cierre de huecos y aberturas, lo que imposibilita a las lechuzas seguir utilizándolos. De esta forma, las parejas tienen que buscar otro lugar donde vivir, donde posiblemente sean más vulnerables frente a predadores o frente al acoso humano.

La lechuza es uno de los mejores aliados del investigador que desea conocer la composición de la fauna de micromamíferos de una localidad. Es muy costoso estudiar este tipo de animales, pero la lechuza ejerce como involuntario ayudante en esta tarea, ya que regurgita los restos no digeribles de sus presas en forma de pequeñas bolas llamadas egagrópilas. Y éstas contienen cráneos y mandíbulas que pueden ser fácilmente identificados, de manera que la vía más rápida y eficaz para averiguar qué especies de ratones, topillos y musarañas viven en una localidad es buscar un posadero de lechuza, recoger sus egagrópilas y analizarlas.

La actividad comenzó por la mañana. El día amaneció gris, pero a pesar de ello un grupito de socios y socias del IAN se animaron y bicicleta en mano recorrimos variospueblos próximos a Vitoria, haciendo paradas en las iglesias para detectar habitantes no humanos. En primer lugar paramos en Yurre, donde pudimos observar que la iglesia estaba habitada al menos por el Cernícalo vulgar, del cual encontramos algunas egagrópilas. Una mujer del pueblo nos comentó que la lechuza también andaba por allí, aunque nosotros no encontramos ningún indicio en el exterior de la iglesia. Luego seguimos hasta Aranguiz, donde descubrimos una enorme iglesia con mucho encanto, con las paredes cubiertas de hiedra y multitud de recovecos para la fauna. Seguimosdirección Foronda y llegamos hasta la iglesia de Artaza de Foronda, donde encontramos un posadero de Lechuza y pudimos recoger varias egagrópilas; también observamos egagrópilas de Cernícalo vulgar. De esta manera pudimos comprobar las diferencias de tamaño, forma y tipo de contenido de cada egagrópila, lo que nos sirve para saber a que especie pertenece. Después de un merecido descanso volvimos a Vitoria, pedaleando mucho más rápido que a la ida debido a la lluvia que comenzaba a caer.

Por la tarde se realizó un taller para analizar las egagrópilas de la lechuza y aprendera identificar su contenido. En primer lugar se disgregaron en seco las egagrópila con ayuda de pinzas, separando las estructuras óseas de las presas consumidas. Posteriormente se seleccionaron los cráneos y mandíbulas de los micromamíferos, a través de los cuales pudimos ver las diferencias que existen, en especial en las piezas dentarias entre ratones, topillos y musarañas. Para ello se utilizaron lupasbinoculares y unas claves de determinación apropiadas. El contenido estaba compuesto principalmente de micromamíferos, pero también pudimos comprobar la presencia de aves depredadas.

Texto y fotos: Nerea Ruiz de Azua
2010/10/06

Excursión ornitológica a las foces de Lumbier y Arbayún

El pasado 2 de octubre, una quincena de socios y simpatizantes del IAN efectuamos una visita a dos de las más conocidas “foces” del Prepirineo navarro, las de Lumbier y Arbayún, labradas por los ríos Irati y Salazar, respectivamente, al amparo de la Sierra de Leyre. “Foz” es la voz local que designa a los espectaculares desfiladeros fluviales, con acantilados calizos y caídas verticales de varios cientos de metros. Las foces constituyen uno de los rasgos más particulares del paisaje de esta comarca, hasta el punto de que en Lumbier existe un Centro de Interpretación dedicado a explicar al visitante el origen geológico y las manifestaciones de flora y fauna que albergan estos ambientes singulares, dominados por la roca, el agua y las fuertes pendientes.

El itinerario a través de la foz de Lumbier es accesible, corto (apenas 1,25 km de largo) y resulta francamente cómodo. Pero a pesar de la cantidad de personas que lo frecuentan, es posible realizar buenas observaciones de aves rupícolas. La especie más caracterizada es el buitre leonado, que encuentra en Navarra uno de sus principales bastiones ibéricos. Aunque estuvo amenazado en el pasado, la gran disponibilidad de comida procedente de la ganadería extensiva e intensiva, y el cese de la persecución de rapaces que se produjo a partir de los años 80, han permitido que hoy en día la silueta del buitre leonado surcando los cielos sea una estampa común en buena parte de la Península Ibérica (no así del resto de Europa meridional, donde resulta todavía muy escaso). Pudimos observar incluso un ejemplar marcado con una placa alar y código “FNX”, testigo de los programas de investigación que se han puesto en marcha al evidenciarse –paradójicamente- la falta de conocimientos científicos sobre la ecología de la especie.

La senda que discurre a media ladera por la foz de Arbayún es, por el contrario, muy poco transitada. Discurre en algunos tramos pegada a la roca, y no es recomendable para personas con vértigo. Pero a cambio, ofrece un panorama único en un entorno ciertamente salvaje, donde el visitante se siente un poco intruso. Por nuestra parte, nos deleitamos en los vuelos acrobáticos de las chovas piquirrojas y la observación, lejana pero majestuosa, de un águila real. Por desgracia no pudimos ver a la joya aviar de esta región, el escaso quebrantahuesos.

La salida se enmarcó en el “Día de las Aves”, evento anual que promueve Bird Life International con el objetivo de acercar la ornitología y los problemas de conservación de la biodiversidad a los ciudadanos en todo el mundo. Desde el IAN llevamos más de 15 años programando actividades asociadas a esta efeméride, procurando vincularla además a algún tema o campaña sobre conservación de aves o sus hábitats. En 2010 pretendimos relacionar la salida con las aves carroñeras (buitre leonado, alimoche, quebrantahuesos…), tan típicas de las foces navarras, a sabiendas de que SEO/Bird Life iba a declarar “Ave del Año” a una especie de este grupo. Pero curiosamente, la especie finalmente elegida como “Ave del Año” resultó ser el buitre negro, cuyas colonias más cercanas a nosotros se encuentran en el norte de Madrid. ¡A ver si el año próximo somos capaces de pronosticar con acierto la elección!


Texto y fotos: José María Fernández García
2010/09/27

UNA NUEVA LOCALIDAD PARA EL NENÚFAR BLANCO EN ÁLAVA

El pasado día 3 de agosto, en el curso de una serie de muestreos dirigidos al estudio de la fauna de odonatos del parque natural de Izki y su entorno, pude localizar una nueva población de nenúfar blanco Nymphaea alba, la segunda conocida en la actualidad en la Comunidad Autónoma Vasca.

Esta especie acuática de grandes hojas flotantes y vistosas flores blancas se extiende por Europa, el norte de África y Asia occidental. En la Comunidad Autónoma Vasca existen algunas citas antiguas en Álava y Vizcaya, pero en las últimas décadas la única localidad conocida era la laguna de Olandina, cerca de Vírgala, en la Montaña Alavesa.

A unos 900 m de esta laguna se localiza una pequeña charca que ocupa una profunda zanja excavada en mitad de una finca de cultivo. Con unas dimensiones de aproximadamente 30 x 2 m, se halla rodeada de un cerrado matorral en el que dominan las zarzas Rubus sp. y los cornejos Cornus sanguinea, con algunas manchas de espadañas Typha angustifolia en las orillas.

Cuando en agosto me asomé a este modesto humedal en busca de libélulas, cuál no sería mi sorpresa al descubrir la superficie del agua cubierta por un buen tapiz de nenúfares blancos. Tras ponerme en contacto con los botánicos del IAN Pedro Uribe-Echebarría y Pello Urrutia, éstos me confirmaron que se trataba de una población desconocida hasta ahora.

A pesar de su cercanía a Olandina, el hallazgo de esta nueva localidad reviste un especial interés para la conservación del nenúfar blanco. No en vano, la rareza y extrema localización de las poblaciones de esta planta ha motivado que se aconseje su inclusión en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas en la máxima categoría de amenaza: En peligro de extinción (Uribe Echebarría, 2008). La población de Olandina se halla en regresión, ya que hasta hace pocos años se extendía por las dos cubetas en las que se divide la laguna en época de estiaje, y hoy día ocupa solamente una de ellas, posiblemente como consecuencia de la acción de dos especies alóctonas presentes en la laguna: el cangrejo rojo Procambarus clarkii y la carpa Cyprinus carpio. En la nueva localidad descubierta no se han hallado especímenes de estos animales, lo que supone una buena noticia para su futuro.

Los pequeños y desconocidos humedales del diapiro de Maestu constituyen enclaves de gran singularidad en un entorno dominado por los campos de cultivo. A pesar de ello, no gozan de ningún tipo de protección y varios de ellos han sido rellenados en los últimos tiempos. El nenúfar blanco es sólo una muestra de los destacados valores naturales que albergan, y que deberían servir para concederles la consideración social que merecen y garantizar su conservación.

José Antonio Gainzarain

REFERENCIA

URIBE-ECHEBARRÍA, P. M. 2008. Informe técnico para la inclusión de la planta vascular Nymphaea alba L. en el Catálogo vasco de especies amenazadas. Informe inédito para el Servicio de Medio Ambiente y Biodiversidad de la Diputación Foral de Álava

Foto izq.: A finales de agosto, aún podían verse unas pocas flores de nenúfar
Foto dcha.: Imagen de la densa vegetación que bordea la charca
2010/07/20

CURSILLO DE IDENTIFICACIÓN DE LIBÉLULAS

El pasado 11 de julio tuvo lugar el curso de identificación de libélulas, que comenzó en los locales del IAN con una sesión teórica en la que, mediante una proyección de diapositivas, se explicaron las características principales de este grupo de insectos y se mostró la diversidad de especies presentes en Álava. Asimismo, las fotografías sirvieron para practicar el manejo de las claves de identificación disponibles en el apartado de Recursos de la página web del Instituto.

Tras esta sesión, los dieciocho participantes en el cursillo, provistos de prismáticos y cazamariposas, nos dirigimos a Garaio, en el embalse de Ullibarri, con el fin de disfrutar ahora en vivo de la belleza de estos animales y practicar en su identificación. En Garaio pudimos localizar un total de ocho especies, entre las que destacó por su abundancia el caballito del diablo Enallagma cyathigerum, y por su espectacularidad la poderosa Anax parthenope.

Después de Garaio nos dirigimos al puerto de Opakua, en cuyas inmediaciones, a 1000 m de altitud, se sitúa la balsa de Iturbaz, enclavada en un hermoso paraje y con una notable riqueza de odonatos. Tras comer a la sombra de un haya, proseguimos con la materia del cursillo y para ello nos dividimos en grupos, cada uno de los cuales debía emplear las claves para elaborar un listado de las especies de libélulas y caballitos del diablo presentes en la balsa. A pesar del asfixiante calor, los equipos se emplearon a fondo, y costó convencerles de que dejaran prismáticos, cámaras de fotos y cazamariposas para poner en común los resultados. La atracción que estos insectos ejercen sobre quien empieza a conocerlos se puso claramente de manifiesto. Un total de nueve especies fueron catalogadas, entre las que Libellula quadrimaculata y Coenagrion puella resultaron las más abundantes.

Para finalizar la jornada nos encaminamos a La Leze, en busca de especies propias de ríos, y en el arroyo que sale de la cueva pudimos observar a Calopteryx virgo y Cordulegaster boltonii, las dos especies más características de los tramos altos de los ríos alaveses.

Y, como recordatorio de lo observado en esta jornada, cada participante recibió más tarde, a través del correo electrónico, un documento en pdf con las fotografías de los odonatos presentes en cada uno de los enclaves visitados. También se les envió una relación de páginas web sobre libélulas, para poner a su disposición más información acerca de estos fascinantes seres.

Texto y fotos: Josean Gainzarain
2010/06/25

Francia, el río Adour y el mar

Despedimos la primavera con una salida a las tierras francesas del Adour, cerca de Bayonne, y comenzamos la jornada en el Pays de Seignaux, en la ribera del río Adour, en plena campiña. Buscábamos los bosques de alisos inundados, que encontramos fácilmente partiendo del pueblecito de Saint-Barthélemy, donde identificamos muchas plantas de lugares húmedos. Anduvimos por las alisedas, donde también había robles y fresnos, y el nivel de las numerosas lagunas estaba altísimo; así pasamos la mañana en un ambiente húmedo, verde y muy atlántico manejando las claves continuamente y dando largos paseos exploratorios. Logramos que no se mojase el libro de las claves botánicas que podía haber acabado fácilmente en el agua con nosotros haciéndole compañía dada la inestabilidad de las pasarelas que encontramos.


A la hora de comer, en un prado más seco, empezaron las sorpresas. Allí había una florecita azul hermosísima, menuda y estrellada, rara, rara, porque nadie la había visto nunca. Resultó ser una Sisyrinchium angustifolium (ver foto) y abandonamos aquella zona muy satisfechos tras la identificación. Nos dirigimos al lago de Yrieu, acercándonos al mar.


Allí recorrimos el lago por un caminito boscoso de robles y alcornoques, además del laurel-cerezo, y encontramos una Rosacea que parecía que daba fresones pero era Duchesnea indica.
En seguida identificamos otra rareza, superviviente del cuaternario y endémica del Golfo de Vizcaya, Myrica gale, que se encontraba en el sotobosque. El paseo por suelo arenoso fue una delicia ya que además volaban las libélulas y había unos insectos azul turquesa que parecían joyas. De allí decidimos acercarnos al mar y a los arenales de un lugar llamado Ondres, lleno de inmensas dunas, que nos mantuvieron francamente atareados, ya que se encontraban plagadas de endemismos del Golfo de Vizcaya y que hicieron nuestras delicias. La primera fue el Thymus praecox subsp. britannicus, formando coloristas manchas en la arena y luego ya fue un no parar; encontramos unas clavelinas muy exóticas y perfumadas de color lila que resultaron ser Dianthus hyssopifolius subsp. gallicus. Todos nos volvimos a postrar ante la Silene uniflora thorei, otro endemismo, que junto a muchos más nos motivó a seguir trabajando hasta que la tarde empezó a declinar y hubo que pensar en el regreso.


Nos tomamos unas cañas mirando al mar en un chiringuito de Ondres antes de emprender el camino a casa, donde ya en tierras alavesas pudimos admirar una puesta de sol magnífica, y supimos que íbamos todos a caer rendidos tras cuatrocientos kilómetros de carretera, en la noche más corta que anunciaba ya el verano y que nos había ofrecido uno de sus días más largos.


Texto y fotos Carolina Larrosa
2010/06/10

Apatura ilia, Nueva especie de mariposa para Salburua.




Los pasados días 29 y 30 de Mayo, varios socios del I.A.N asistimos a un taller de introducción a la entomología, concretamente de lepidópteros, en el centro de interpretación Ataria del Parque de Salburua. Yo, particularmente, fuí con intención de saludar a mi amigo Ibón de Olano, del Museo de Ciencias Naturales de Álava, que era el especialista que impartía el curso. También tenía interés por saber que otras personas asistíamos a un evento de estas características.

Conversando sobre el trabajo que el investigador había realizado en Salburua en 2005, le indiqué que había capturado en su día un lepidóptero ninfálido que él no citaba. El Incluía, por indicios, la posible aparición de otras dos especies: Papilio machaonLinnaeus, 1758 [Papilionidae] (Esta por encontrarse la planta nutricia en Salburua) y Apatura iris Linnaeus, 1758 [Nynphalidae] (esta por haber sido vista por entomólogos en los parques de Vitoria). P. machaon ya se citó con posterioridad en el 2007; La segunda no ha sido citada hasta la fecha.

El caso, es que A. iris y A. ilia son dos especies muy parecidas, y de no poderlas observar con detenimiento cuando están posadas, con una buena foto macro o capturarlas, se hace muy difícil la determinación de visu. Podría ser que Ibón fuera influenciado por la identificación de sus colegas y porque A. iris es más abundante que A. ilia. O tal vez no. Tal vez la identificación de los entomólogos fuera correcta y simplemente no se imaginaba que A. ilia pudiera aparecer en el parque.

De todas formas, lo que si es cierto es que Apatura ilia(Denis & Schiffermuller 1775) se encuentra en el parque de Salburua. El ejemplar que capturé en julio de 2006 así lo confirma.

Esta sería la segunda localidad citada para Álava y la tercera para la CAPV. La especie está considerada como muy rara, principalmente por el hecho de que los imagos vuelan por encima de las copas de los árboles y son difíciles de observar. Salburua incrementa con esta el número de especies de lepidópteros.

Se trata de un Ninfálido de la subfamilia Apaturinae de tamaño grande entre 60 y 70 milímetros. Escamas de color pardo oscuro. Ocelos en las alas anteriores, y en los extremos posteriores internos de las alas posteriores, con una orla de color naranja. Banda transversal blanca y otras máculas blancas dispersas. El anverso de los machos tiene la particularidad de refractar la luz, concediéndoles un reflejo tornasolado de color azul-púrpura. Citada del sur y centro de Europa hasta Asia, en la Península Ibérica se encuentra en la zona norte de forma muy dispersa, siendo más abundante en los Pirineos, Cataluña y bastante dispersa en Asturias, Galicia y norte de Portugal. Tiene un vuelo rápido y poderoso y se le relaciona con bosques de ribera de entre 300 y 800 metros. Vuela de finales de junio a agosto, en una generación anual. Tienen afición por los líquidos: Savia, limos, excrementos e incluso el sudor de animales. Esta última característica es la que hace que baje de las copas y pueda ser observada.

Texto: José Sebastián Estévez

Imagen: Macho de Apatura ilia con su característico reflejo tornasolado.
2010/06/06

HERBARIO DIGITAL: 2ª salida

El último domingo de mayo, y como segunda salida de este año de las del calendario del Herbario digital, nos dirigimos a la sierra de Santo Domingo en Zaragoza; éramos siete exploradores y la perra Bruna. Llegamos al pueblo medieval de Longás, pueblo del color de la tierra y abrazado por tres ríos. Está situado en la cabecera de lo que los aragoneses llaman A Bal d’Orsella. Nos habíamos levantado a las seis de la mañana y contábamos con un magnífico fotógrafo, Juan Ramón, de Manzanos; un sabio tónico, Jesús Mendibil; una gacela artista, Arán; y tres naturalistas, buenos conocedores de los hábitats, Pello, Antonio y Jaime; más esta cronista de un día largo y magnífico.

El caminito de montaña subía y subía y estuvimos siete horas subiendo, mañana y tarde, sin desfallecer. Cerca del pueblo, los linos blancos y azules estaban preciosos y el amarillo generoso de la Scorzonera hispanica y de las diferentes genistas nos entretuvo un poco.



Una vez metidos en las profundidades de la sierra, el paisaje cambió y pudimos disfrutar de gran variedad de orquídeas y de Lathyrus, entre los que identificamos el Lathyrus pannonicus, de flor color marfil, el morado L. filiformis y el difícil L. niger sub. niger en los bosques y en sus claros.



El canto y el reclamo del pinzón nos acompañaron todo el camino, especialmente cuando llegamos a la parte alta, un pinar inmenso de pino silvestre, que ya nos acompañó el resto de la jornada.

Vimos una Pyrolacea rarísima, la Moneses uniflora, que Pello nos explicó que se da en abetales y en el Pirineo. La descubrió Jaime y, como sólo había una, fue una de las estrellas más fotografiadas de la mañana. Allí cerca, en el bosque, encontramos al hermoso Sello de Salomón (Polygonatum odoratum) con sus capullos blancos inconfundibles, que también sufrió nuestros disparos.

Llegamos a un claro que consideramos nuestro techo, desde el que se divisaban los Pirineos y el Valle del Roncal. Caímos de rodillas todos a una ante una bella Cistacea y además subpirenaica, el Helianthemum nummularium sub. pyrenaicum.

Bajar nos costó menos, ya por la tarde y en dos patadas, y al llegar a Vitoria a las diez de la noche, derrengados pero felices, dijo Pello que eso era un Día. Con mayúsculas, por supuesto. Habrá otros, ya que la siguiente cita será para explorar Las Landas francesas el fin de semana del 19 y 20 de junio.

Texto y fotos: Carolina Larrosa

2010/05/28

Trabajando en Kew

Como algunos ya sabéis, este año y para mi desgracia, no podré asistir a las actividades del IAN hasta el final del verano, sin embargo, es por una buena causa. Os escribo desde Inglaterra y es que, como parte de mi tesis doctoral, he tenido la oportunidad de desplazarme durante tres meses a un centro de investigación aquí para aprender algunas técnicas. Así, en las próximas líneas comparto con vosotros, dónde me encuentro y qué es exactamente lo que hago aquí.

“The Royal Botanical Gardens Kew” ¿os suena? es la institución británica que comprende los dos principales jardines botánicos del país: el de Londres, conocido como Kew Garden, y el de Wakehurst Place, situado en el pueblecito de Ardingly, a unos 80km al sur de Londres. Los dos son jardines visitables por el público pero además desarrollan programas de investigación que abarcan distintos campos de la biología vegetal. En Wakehurst Place, en concreto, es donde se desarrolla el proyecto Millennium Seed Bank, y es dentro de éste donde se ubica mi trabajo aquí.

¿Pero qué es el Millennium Seed Bank?

Pues se trata de un proyecto para formar un enorme banco de semillas (o sea, un gran almacén de semillas bien organizado por especies) en el que se pretenden conservar a largo plazo semillas de todas las plantas superiores del mundo. El proyecto, que Reino Unido desarrolla en colaboración con otros 50 países repartidos por todo el mundo, lleva ya en marcha varios años, y tiene como principal propósito el de conservar semillas de especies salvajes, prioritariamente aquéllas que son endémicas de un determinado lugar, económicamente importantes, o bien, que se encuentran amenazadas. Como en otros bancos de semillas, la idea es tenerlas disponibles para poder obtener nuevas plantas en caso de que los individuos naturales hayan desaparecido por alguna causa: extinción, catástrofes naturales, plagas (como la de la grafiosis del olmo, por ejemplo) o acción directa del hombre (guerras, bombas nucleares etc.).

¿Y qué hago yo allí?

Además de como “recurso de emergencia”, las semillas se utilizan en investigación con fines medicinales o de restauración ambiental. En el Millenium Seed Bank Building (el edificio en el que vivo y trabajo) se trabaja, sobre todo, para desarrollar nuevas técnicas que permitan conocer la viabilidad de las semillas en cada momento y los factores que condicionan su conservación, su dormancia y su germinación (la dormancia es un estado en el cual algunas semillas permanecen “como muertas” hasta que se dan las condiciones idóneas para germinar, por ejemplo: un aumento de la temperatura y de la humedad a su alrededor).

Y es que la conservación de algunas semillas es relativamente sencilla en un ambiente seco y fresco (como es el caso de las simientes de pimiento o lechuga que fácilmente podemos encontrar en un supermercado), sin embargo, las semillas de otras muchas especies mueren si las secamos, o bien, necesitan un tratamiento especial antes de poder germinar (como puede ser someterlas a un cambio brusco de temperatura).

Pues bien, aquí hay varios equipos de investigación. Uno de ellos trabaja para conocer cuales son las condiciones óptimas para conservar cada especie; otro de los equipos estudia cuáles son los requisitos para que las semillas germinen; y en el equipo en el que yo me he incorporado estudiamos la bioquímica de las semillas.

En concreto, una de las cosas que hacemos es analizar moléculas antioxidantes: estudiamos su actividad dentro de las semillas y también su relación con la viabilidad de las mismas. El objetivo es obtener un marcador de viabilidad, o sea, que midiendo un antioxidante en unas pocas semillas de un bote, seamos capaces de predecir si las semillas de ese bote en general son viables o no, sin necesidad de tener que ponerlas a germinar y esperar el tiempo correspondiente.

Vivir en el Millennium Seed Bank

Y bueno, ya para acabar, contaros que el hecho de que el edificio esté ubicado en un paraje precioso a 15 km de los primeros atisbos de urbanidad y con un escaso servicio de autobús de lunes a sábado que termina a las 18.00… tiene sus ventajas e inconvenientes. Contaros como anécdota, que para poder ir al supermercado, el centro proporciona a los investigadores residentes aquí un taxi cada viernes! Por último confesaros que es un privilegio poder pasear por estos parajes cada tarde tras un duro día de trabajo.




Texto y fotos: Bea Fernández Marín

Fotos, desde arriba: Bea y una colega en Wakehurst Place; semillas; edificio MSB; Bea en el labo; sequoia agujereada por pájaros carpinteros.

NUEVA AMENAZA PARA LA NATURALEZA EN ALAVA

Por si el tendido eléctrico, los campos de golf, la cantera de Izki, la carcel de Zaballa, la presa de Korrosparri o los parques eólicos previstos no fueran suficiente amenaza para el cada vez más frágil patrimonio natural alavés, estas últimas semanas hemos tenido noticia de un nuevo proyecto que pone en riesgo los valores ecológicos y paisajísticos de Valdegovia y Losa, el Parque Eólico de “Peñalta”, con 15 aerogeneradores de 2 MW y más de 100 metros de altura.


Esta central eólica, que escapa de los emplazamientos potenciales seleccionados en el Plan Territorial Sectorial de la Energía Eólica en la Comunidad Autónoma del País Vasco supone una grave amenaza la riqueza biológica, paisajística y patrimonial de la comarca. En concreto plantea la ubicación de esta central a menos de diez kilómetros del Monumento Natural Monte Santiago, cuyo Centro de Visitantes en Berberana tendrá una impactante visión de la Central Eólica propuesta, de la ZEPA de Sierra Salvada, el Parque Natural de Valderejo o el Parque Natural de los Montes Obarenes. Incluso se ubica dentro del Paisaje Sobresaliente El Raso, Angosto, Olvedo. Todas estas figuras de protección no son gratuitas sino que responden a los excepcionales valores naturales que alberga la comarca y que se manifiestan, por ejemplo, en sus poblaciones de aves rapaces, que son especialmente sensibles a este tipo de instalaciones.


Las comarcas de Valdegovía y Losa son además un potente foco de atracción de visitantes, tanto por la proximidad de varios espacios naturales protegidos; como por el rico patrimonio monumental que se ubica en las laderas mismas del emplazamiento del Parque Eólico planteado: Santuario de Angosto, Colegiata de Valpuesta, Eremitorios de Valdegovía, Ruta del Camino de Santiago, Castillo de Astulez, Castro de Lastras. Y lo que es peor para el futuro de este desarrollo turístico es que esta central no es una iniciativa aislada, sino que se sitúa en la proximidad de otras como la Pantalla Eólica de Hozalla, o las que se encuentran en tramitación de Cantoblanco o de Arkamo.

Texto y fotos: Nacho G. Plazaola (foto superior: Risca; foto inferior: Alto del Rodil y Raso)

2010/05/21

PRIMERA SALIDA DE 2010 DEL HERBARIO DIGITAL





La temporada de salidas del Herbario digital de este año ha quedado inaugurada con una excursión el domingo 9 de mayo para estudiar la flora del Valle del Ebro.


Desafiando la incesante lluvia y el frío mañaneros, capitaneados por Pello Urrutia, y con las claves siempre a mano, llegamos a Los Agudos, cerca de Calahorra, donde el tiempo mejoró muchísimo y pudimos explorar ese paisaje parecido al de las Bardenas Reales de Navarra. Éramos siete personas y la perra Bruna, siempre guardándonos las espaldas y atentísima. Nos encontramos en un espartal, pasto xerófilo con terreno arcilloso y yesos, cuyos cristales se veían depositados a simple vista. Allí había una gran riqueza de leguminosas como el Astragalus sesameus y A. monspessulanus teresianus, Medicago truncatula y M. monspeliaca y el rarísimo Hedysarum spinosissimum. Pasamos la espléndida mañana identificando las anuales de los pastos del Valle del Ebro y vimos algunas orquídeas como Ophrys speculum y O. lutea. Nada más bajarnos del coche, el primer sol y el olor a tomillo y a pino nos pusieron a tono.


Encontramos allí también el Hedysarum, lechoso y de yesos, la Suaeda, de lugares salinos, la preciosa Matthiola fructiculosa y el Astragalus echinatus en los claros del tomillar. Había innumerables miriápodos, todos iguales, fascinantes. Otras plantas que hicieron nuestras delicias fueron el Plantago lagopus, la Malcolmia africana y algunas compuestas. Identificamos la Scorzonera hispanica y el Senecio auricula, y luego dimos con la Polygala monspeliaca mientras paseábamos por las Cárcavas del Valle del Ebro.


Tras comer nos desplazamos a Rincón de Soto, cerca de Peralta, en La Rioja, a orillas del río. Íbamos buscando una cascajera. El Ebro estaba rebosante de agua y corría veloz, pero no se llevó a nadie. Eso sí, cuando estábamos identificando plantas como la de flor amarilla Anacyclus valentinus, una compuesta escasa o rara, el difícil Carduus pycnocephalus, el Onopordum nervosum y la espectacular Cynoglosssum creticum, una Boraginacea, junto a la diminuta flor azul de la Anchusa arvensis, apareció el señor de esas tierras que nos informó de que le pertenecían y estábamos en propiedad privada. Resultó ser biólogo y nos acompañó un trecho buscando la invisible cascajera. Así nos adentramos en una pradera donde empezó a llover y pudimos abrir un curioso paraguas, propiedad de Pello, tan fotogénico como las plantas, y con el que algunos nos quisimos hacer fotos entre los ciruelos silvestres y el delicado Allium rosaceum, a juego. Encontramos Scorzonera laciniata, con sus estrechos filamentos, un juncal impresionante y muchos Populus canescens.


Regresamos a casa con la última luz, felices y llenos de imágenes buenísimas para el Herbario digital y de nueva sapiencia, más el recuerdo de la inagotable paciencia de Pello con las claves botánicas y de Antonio, que siempre tiene que lidiar con nuestras innumerables preguntas.


La siguiente salida será a la Sierra de Santo Domingo, en Zaragoza, el domingo 30 de mayo.



Texto: Carolina Larrosa

Fotos: Antonio González (de arriba abajo: Linum narbonense; grupo de trabajo; Senecio auricula)

2010/05/12

NOTA DE PRENSA SOBRE LA LAT

Las asociaciones conservacionistas IAN-ANI (Instituto Alavés de la Naturaleza / Arabako Natur Institutua), IZATE y SEO/BirdLife (Sociedad Española de Ornitología) han presentado unas alegaciones conjuntas de unas 140 páginas al estudio medioambiental del trazado de la línea de alta tensión a través de la Montaña Alavesa propuesta por REE.

Estamos en contra del trazado escogido y en contra de cualquier otro trazado que recorra la zona de la Montaña Alavesa, al constituir ésta un conjunto natural excepcional en buen estado de conservación, sin grandes infraestructuras lineales, con un proyecto socioeconómico de turismo sostenible basado precisamente en la calidad de sus características naturales.

El Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) presentado por la REE adolece de múltiples carencias. Señalemos las más importantes:


No justifica adecuadamente la necesidad de una línea adicional de alta tensión: más que vagas afirmaciones sobre el mallado de la red y la evacuación de la energía producida por centrales todavía por construir hacen falta datos razonables y razonados sobre demanda y sobre opciones ya existentes.

Rechaza la alternativa de la N1/Barranca utilizando argumentos que rozan el engaño. Esos argumentos han quedado desmontados por el detallado informe de la Diputación Foral de Álava.

No explica dónde se colocarían las torres ni cuáles son los caminos de acceso que habría que construir ni cuántos serían los áreas afectadas por las obras de construcción, datos esenciales para una correcta valoración de las consecuencias ambientales.

No examina con suficiente detenimiento ni valora adecuadamente la afección a la n
aturaleza: el volumen de vegetación a desbrozar, los efectos sobre especies protegidas en cada tramo del trazado, la conectividad entre las distintas zonas protegidas, incluso con zonas fuera de la provincia.

En especial, no valora suficientemente el efecto de la infraestructura aérea sobre las aves. Si bien el recorrido evita entrar en las ZEPA (Zonas de Especial Protección para las Aves), olvida que la actividad de las aves puede llevarlas lejos de las zonas protegidas. Después de salir de Álava, además, el trazado propuesto cruza en Navarra una zona medioambientalmente frágil que, en la actualidad, sostiene una importante población de aves esteparias.

Ignora el impacto sobre las Montes de Utilidad Pública en Álava y Navarra.

Desprecia los esfuerzos hechos en los últimos años para planificar de forma sostenible la actividad en la Montaña Alavesa.

Desprecia igualmente la planificación territorial llevada a cabo tanto en Álava como en Navarra.



Las tres asociaciones concluimos que cualquier trazado por la Montaña Alavesa es inaceptable, máxime si cruza además el parque natural propuesto en Montes de Vitoria. Si la construcción de la línea estuviera justificada, justificación que REE todavía tiene que presentar, entonces habría que examinar otros trazados (por ejemplo, N1/Barranca, enlace con la línea Barcina-Itxaso-Orkoien y conexión a Muruarte, pero sin descartar otras posibilidades), con menores consecuencias medioambientales.


Para leer las alegaciones completas, haz clic aquí.

Aquí se puede ver algunos textos que aparecieron en los periódicos al día siguiente:
http://www.finanzas.com/noticias/empresas/2010-05-10/280660_conservacionistas-rechazan-cualquier-trazado-montana.html
http://www.noticiasdealava.com/2010/05/11/sociedad/euskadi/las-asociaciones-conservacionistas-rechazan-cualquier-trazado-electrico
http://www.gara.net/paperezkoa/20100511/198669/es/Asociaciones-conservacionistas-realizan-alegaciones-conjuntas-contra-linea-alta-tension/
http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20100511/alava/rechazos-alta-tension-20100511.html

Texto: IAN-ANI, IZATE, SEO/BirdLife
Fotos: Antonio González (rueda de prensa, torre); Nacho G. Plazaola (haya)

2010/05/03

NUEVA VISITA A KORROSPARRI

El último domingo de abril nos reunimos un grupo de 24 personas para recorrer la zona del pantano proyectado en Korrosparri. Entre otras cosas pudimos ver el inmenso roble albar de la foto (8,20 m de circunferencia, llamado 'El abuelo' por los lugareños, de hasta mil años de edad).

Según nos explicaba Imanol Amundarain, la Asociación Hontza de Salvatierra ya ha pedido a la Diputación de Álava la declaración de arbol singular y la inclusión de la zona, que incluye varios árboles centenarios más, en el Parque Natural Aizkorri-Aratz.

Foto: Imanol Amundarain
2010/03/23

COLGANDO CAJAS NIDO

El pasado 14 de marzo de 2010 un total de 51 personas nos reunimos en la tradicional salida en homenaje de Iñaki Zorrakin para colgar cajas nido en el monte “La Dehesa” de Aretxabaleta (Álava). La jornada se desarrolló entre las risas y preguntas de los 20 niños que acudieron y participaron activamente en la colocación de las 14 cajas que construyeron las pasadas navidades. La primera águila culebrera (Circaetus gallicus) de esta primavera para muchos de nosotros sobrevoló durante unos instantes el cielo del quejigal donde nos encontrábamos. Los narcisos (Narcissus asturiensis sp. jacetanus) ya nos anunciaban también que este duro invierno toca a su fin.

La actividad, organizada por el Instituto Alavés de la Naturaleza con la colaboración del CEA (Centro de Estudios Ambientales de Vitoria-Gasteiz) la Junta Administrativa de Aretxabaleta y la Asociación de Vecinos Ur-zaleak, contó entre otros con la presencia de 9 de sus socios, que colaboraron con ilusión en la laboriosa tarea junto con el resto de asistentes.

Deseamos agradecer a todos ellos su apoyo tomando datos, fotografías, colgando las cajas, dando explicaciones sobre la naturaleza, etc. y les animamos a acudir en septiembre a la construcción de nuevas cajas.


Texto: Merche Larrea
Fotos: Antonio González y Mikel Ortíz de Zárate
2010/03/11

HERBARIO DIGITAL EN MARCHA

A principios del año 2009 se dieron los primeros pasos para crear un herbario digital. Se efectuaron varias salidas que aparecen en entradas anteriores de este blog. Se han planificado nuevas salidas en el año actual (ver programa en la web: actividades/programa).

A la vez, se ha ido definiendo cómo se guardarán los datos y las fotos: en una primera fase se guardará el material en el ordenador del IAN; más adelante, cuando alumnos de Saregune hayan hecho la programación, esperamos poder colgar la base en la web, para que se pueda acceder desde cualquier parte.

Así, a partir de ahora ya podéis aportar fotos de plantas superiores para incluirlas en el Herbario Digital. La idea es que aportando imágenes captadas en los diferentes viajes de los socios por el entorno, por la Península o por distintos países del mundo, podamos constituir y compartir un hermoso y útil proyecto. Entendemos que el País Vasco en general y la provincia de Álava en particular tendrán un lugar central en la base de datos.

Los socios y socias que quieran aportar datos e imágenes pueden solicitar una hoja de datos modelo en la dirección habitual.

Photo: Cryptogramma crispa
2010/02/11

PONGA UN COMEDERO EN SU VIDA

En la parte templada del planeta, las inclemencias invernales apenas suponen para nosotros, los humanos modernos, una molestia anecdótica; la vida del habitante medio urbano transcurre en ambientes climáticamente controlados (vivienda, vehículo, oficina y centro comercial). Pero en el exterior de nuestras burbujas, el descenso de la temperatura media implica una reducción o paralización de la productividad primaria en los ecosistemas y por tanto una escasez de alimento. Paralelamente, aumenta la demanda de calor interno para el mantenimiento de las funciones vitales de cada ser vivo, de manera que el invierno pone a prueba la capacidad de supervivencia. Es, sencillamente, una cuestión de vida o muerte.

Las aves, organismos de sangre caliente sin capacidad de hibernar, pero con gran movilidad y oportunismo, hacen frente a esta situación migrando o variando sus dietas. Pero considerando su elevada capacidad de aprendizaje, las aves pueden aprovechar recursos novedosos que las actividades humanas -y su derroche- ponen a su disposición, como rastrojeras, vertederos y descartes pesqueros. Las aves responden rápidamente a la aparición en el medio de estas fuentes involuntarias… y de las voluntarias también. En los últimos tiempos, la sensibilización medioambiental de la sociedad unida al triunfo de los modelos urbanos poco compactos, han promovido la popularización de los “comederos” de aves como una actividad a caballo entre lo lúdico, lo pedagógico y lo ecologista.

Ciertamente, la posibilidad de atraer aves –vistosas y evocadoras- a un jardín intensifica el disfrute del mismo; ya en los frescos de la Roma antigua se representaba frecuentemente la placidez de los jardines con la presencia de aves canoras en ellos. Un observador curioso y discreto, además, será capaz de apreciar detalles con inusitada cercanía, y acaso incrementará sus conocimientos sobre especies y comportamientos. Por último, un comedero surtido facilita el mantenimiento de individuos durante épocas duras como, por ejemplo, las que cubren el suelo de nieve durante días e imposibilitan la obtención de alimento. En países como Gran Bretaña, donde la afición de dar de comer a las aves está tremendamente extendida, se ha comprobado que las poblaciones de algunas especies se benefician y dependen directamente de este tipo de recurso. No tengo claro si este efecto es necesariamente deseable, ya que la dinámica y la evolución natural de las poblaciones animales pasa porque sus efectivos se ajusten estacionalmente, y cada generación se nutra de los individuos mejor adaptados a un entorno cambiante. Por eso, más allá del aspecto “humanitario” de alimentar aves, pienso que conviene hacer hincapié en la capacidad de gozar y aprender que nos brinda esta actividad.

Hay manuales y numerosas páginas web que describen cómo construir, instalar y suministrar un comedero de aves, así que una visita a Internet podrá disipar la mayor parte de las dudas. La gran ventaja es que, en realidad, casi cualquier soporte y casi cualquier alimento energético o graso son susceptibles de atraer a unas u otras especies, según la ubicación y condiciones del jardín en concreto. Incluso en una terraza urbana, una dotación de alimento y la suficiente paciencia pueden acercar a los gorriones del vecindario, que inmediatamente incorporarán el lugar a sus exploraciones rutinarias. Personalmente, una de mis primeras observaciones relevantes sobre comportamiento animal tuvo lugar en la terraza de mi piso, donde descubrí que uno o varios gorriones habían aprendido a extraer, tirando con sus picos, la bandeja inferior de la jaula de un canario que allí tenía, con el fin de aprovechar los granos de alpiste que quedaban en el fondo y que, de otro modo, no estarían a su alcance. Esto supone que un pájaro aparentemente tan banal y desapercibido como el gorrión posea capacidades cognitivas muy notables, y a mí me permitió publicar una sencilla nota al respecto en British Birds, una revista ornitológica de fuste. Todo ello sin salir de casa.

Trabajo en un edificio con jardín, en Arkaute, un pueblo de la periferia de Vitoria. Gracias a un compañero agricultor que proporciona pipas de girasol naturales, estos inviernos he soportado mejor el tedio de la oficina con las idas y venidas de las aves al comedero instalado. Éste, por su diseño tubular y anclaje colgado, acoge mejor a los acrobáticos páridos, pero el hecho es que otras especies que se alimentan en el suelo han terminado usándolo, para recoger restos caídos primero, y para aprovechar lo que directamente se les lanzaba, después. También algunos ratones de campo prospectan el comedero y sus alrededores en horario nocturno, compitiendo con las aves por el recurso. Se ha creado toda una simplificada pero abundante comunidad zoológica en torno a este suministro artificial.

En el comedero se tiende a establecer una clara jerarquía por tamaños, dominando las tórtolas turcas sobre los zorzales, y los carboneros sobre los herrerillos. Me sorprende vivamente la celeridad con que las aves detectan cada reposición de pipas, la fidelidad de algunos individuos –como he visto gracias al anillamiento- y la confianza que otros llegan a adquirir: aún estás llenando el recipiente, cuando los herrerillos se posicionan a un metro, reclamando su ración. Las olas de frío traen visitantes infrecuentes y errantes, como los pinzones, que abandonan en tales ocasiones los bosques menos propicios. La vitalidad que muestran las avecillas en torno al comedero me reconcilia un poco con lo vivo ¡aunque se resienta la productividad de la empresa!


Texto: José María Fernández García
Fotos: Brian Webster
2010/01/18

TALLER DE CAJAS-NIDO

El pasado día 19 de diciembre el IAN realizó el taller de construcción de cajas nido con la colaboración de la Junta Administrativa de Aretxabaleta y la Asociación de Vecinos Ur-zaleak de la misma localidad.

Esta iniciativa se venía organizando desde hace varios años por Iñaki Zorrakin y Antonio González. Tras la desaparición de Iñaki, Antonio ha seguido impulsando la actividad en memoria de nuestro compañero.

El taller se realizó en la Casa de la Cultura de Aretxabaleta a la que acudieron una cincuentena de vecinos de todas las edades, 25 de ellos niños, que pasaron un rato divertido con la charla y las preguntas sobre aves que nuestra compañera Merche Larrea les hacía.

Después se construyeron las cajas con la supervisión de Antonio. Agradecemos a todos los participantes el entusiasmo mostrado y les recordamos que nuestra próxima cita será el primer domingo de marzo para colgar las cajas.

Animáos!

Texto: Merche Larrea
Fotos: Antonio González

Nosotros

El Instituto Alavés de la Naturaleza-Arabako Natur Institutua (IAN-ANI) es una asociación cultural y científica, de carácter no lucrativo; se constituyó legalmente en 1988 (registro de asociaciones A/1287/88), aunque tuvo su precedente directo desde 1973 en la Agrupación para el Estudio y Protección de la Naturaleza en Álava (AEPNA). Ha sido declarada, además, de utilidad pública en marzo de 1997.

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