2018/10/27

Reconocimiento de setas de otoño. Salida micológica 2


Como el otoño ya va hacia delante y han caído las primeras lluvias esperábamos tener mas éxito que en las salidas anteriores ¡y así ha sido!

Nos hemos dirigido hacia un bonito hayedo en las proximidades de Gauna. Aparcamos en la zona habilitada y nos saludamos los asistentes: Bego, Ramón, Juan Carlos, Santiago, Paula, José Ignacio, Edurne, Iñaki, Maite y los incansables “profes”, Alfonso y Pedro.







Alfonso nos ha explicado que la gestión de este bosque es por entresaca, y que su estado de conservación es bastante bueno. Enseguida comenzamos el paseo hacia la derecha, poco a poco hasta llegar a una plantación de castaños. Y allí aparecieron de un tamaño descomunal los Lactarius controversus, que dan pie a una bonita explicación sobre la familia de las rusuláceas.

Volvemos sobre nuestros pasos y enseguida han empezado a aparecer ejemplares colosales de Fomes fomentarius y Trametes versicolor de todos los colores.

De manera muy didáctica hemos aprendido a distinguir varias especies de un mismo género: dos especies del género Oudemansiella, la radicata y la múcida;  tres especies de Coprinus: comatus, atramentarius (antialcohólico) y picaceus; y dos especies de Russula, cyanoxantha y la nigricans.

Como rarezas: la Xylaria polymorpha y el Coprinopsis tigrinella. Sin duda lo más interesantes de la jornada.

En un pequeño rodal, Pedro ha visto a la chivata: Clitopilus prunulus. Hemos dado cinco pasos buscando Boletus, pero no ha sido tan sencillo…   El primer hongo se ha hecho de rogar un poco mas…

Cuando ha salido un poco el sol, hemos aprovechado para sacar la bota y la tortilla, y hacer un descansito, corto, que nos quedamos fríos.

Otra vez en marcha, no hemos parado hasta que hemos encontrado algún ejemplar de Amanita phalloides, que aunque pequeños, finalmente han aparecido. Y como llevábamos un médico entre los asistentes nos ha hablado sobre sus terribles efectos.

Y ya de vuelta preciosos ejemplares de Geastrum fimbriatum.

Y resulta que para la identificación de hongos es muy interesante tener una buena paleta de olores de todo tipo, así que vamos definiendo algunos que pueden sernos útiles: a sulfuro, a harina, a tierra, a humedad, y otros menos ortodoxos como a ropa de mercadillo y un montón de “innombrables”.

Para finalizar, Juan Carlos y su mujer se llevaron los ejemplares más curiosos para una exposición y hicimos un sorteo de lo comestible: un par de edulis, unos comatus y un puñado de repandum. El 5! Para Paula.

Misión cumplida!

A ver que tal nos va en la próxima porque ya comienzan las heladas….

Lista de especies observadas:


  • Hypholoma fasciculare
  • Tricoloma sulfureum
  • Cortinarius sp
  • Micena rosea
  • Coprinus atramentarius
  • Coprinus micaceus
  • Coprinus comatus
  • Coprinus picaceus
  • Geastrum fimbriatum
  • Xilaria polimorpha
  • Marasmiellus ramealis
  • Marasmius rotula 
  • Lepiota felina
  • Macrolepiota procera
  • Rusula cyanoxanta
  • Boletus edulis
  • Lecinum aurantiacum
  • Hiznum repandum
  • Rusula nigricans
  • Amanita citrina
  • Amanita phalloides
  • Amanita phanterina
  • Trametes versicolor
  • Fomes fomentarius
  • Rusula emética
  • Ganoderma aplanatum
  • Lactarius controversus
  • Coprinopsis tigrinella
  • Oudemansiella mucida
  • Oudemansiella o xerula radicata



















Texto: Maite Martínez
Fotos: Alfonso López de Armentia y Begoña Silva.
2018/09/30

Recorrido Botánico didáctico 3: Los Valles y Montañas de transición.


El 30 de septiembre de 2018 iniciamos a las 8,30 h de la mañana el tercero de los Recorridos Botánicos didácticos. Con la familiaridad adquirida y la alegría de compartir otra jornada de campo, después de las incursiones hacia el Sur y el Norte, partimos esta vez hacia el Este.



1. Parada: Robledal-isla de Mezkia. (Fotos 1 y 2)
Llegamos despistados por la cerrada niebla que cubría el fondo de la Llanada debido a la inversión térmica propia de estos días otoñales, con noches algo más que frescas. Ya en Mezkia, enseguida nos metimos en materia para comprobar que La Llanada no es del todo llana y que la ligera ondulación de sus cerros permite alojar a quejigales en los mismos y robledales de Q. robur en los fondos arcillosos encharcables. Paseamos por los cerros, que a veces se destruyen arrojando escombros, ignorando su valor testimonial y biológico, como lo acredita  un magnífico endemismo, como lo es Genista teretifolia. (Foto Superior)

Nos percatamos de la distintas condiciones ecológicas de estos dos tipos de bosques, observamos sus series de vegetación y las plantas más notables, entre ellas buen número de Quercus híbridos de Q. faginea x robur (Foto 4), mostrándonos la plasticidad adaptativa de las especies. También aprovechamos para resaltar el altísimo valor de los setos vivos, para la conservación de la biodiversidad y el equilibrio natural.

(Foto 1)

(Foto 2)

(Foto 4)

2. Parada: Alto de Iturrieta (Fotos 5 y 6)
Dejamos la niebla flotando en el valle y subimos por Opakua con un sol radiante, hasta el alto de Iturrieta para empezar el paseo bajo un haya apartada, tapizada de los otoñales Crocus nudiflorus y Spiranthes spiralis (Foto 7). Comentamos la morfología y la diversa litología que ofrece la sierra, diferenciando entre los hayedos calcícolas y silicícolas. Nos paseamos por estos últimos a través de un brezal-enebral donde vimos abundante G. ánglica (Foto 8) y Vaccinium myrtillus (Foto 9) entre distintos tipos de brezos: Erica arborea ssp. riojana, E. cinerea, E. vagans, Calluna vulgaris, Daboecia cantabrica….Por el camino nos detuvimos para contemplar y comentar las preciosas bolas de muérdago que crecían sobre los espinos albares y sus curiosas adaptaciones.

El destino de nuestro paseo era una torca o dolina que aunque no pareciese gran cosa de lejos alberga un buen número de árboles diferentes a los del dominate hayedo: vimos serbales (S. aria y S. aucuparia Foto 10), abedules (Betula sp.), sauces (Salix atrocinerea) y robles (Q. robur y Q. pyrenaica). Todo ello no hizo reflexionar sobre las cambiantes condiciones climáticas a través del tiempo y el valor de los espacios abiertos naturales.

(Foto  5)

 (Foto  6)

 (Foto  7)

 (Foto  8)

(Foto  9) 

(Foto  10)

3. Parada: Barranco de Igoroin (Fotos 11 y 12)
Atravesamos una dehesa de quejigos y fresnos, donde pastaba apacible el ganado, para acercarnos al barraco. Desde allí contemplamos algunas plantas novedosas como el azkarrio (Acer opalus Foto 13) y la espirea (Spirea hypericifolia  Foto 14). Desde lo alto contemplamos los quejigales de la cara sur, los hayedos de la cara norte, los bosques mixtos de pie de cantil, los bosques ribereños ligados al cauce y la importancia de las cejas calizas y las erosiones de ladera que sirven de hábitat a especies no dominantes en el entorno. Con todas estas observaciones, procedimos a rellenar el esquema del barranco.

Caminando un poquito llegamos hasta una singulares erosiones naturales, totalmente crioturbadas, donde viven especies singulares de nuestra flora como Plantago discolor, Foto 15) Festuca hystrix, Thymus mastigophorus, Allium schoenoprasum y que es el hábitat en las proximidades de nuestra admirada Arenaria vitoriana. Dejamos atrás estos pequeños enclaves de “páramo vasco” para volver al autobús.

Desde el autobús contemplamos el monumental despropósito ambiental de la cantera de Laminoria, que se va comiendo el paisaje de todos a pasos agigantados para beneficio particular ante el silencio cómplice de la administración competente.

 (Foto  11)

 (Foto  12)

 (Foto  13)

 (Foto  14)

(Foto  15)

4. Parada: Korres, hora de comer.
En el área de descanso del Parque Natural de Izki paramos para comer y descansar un buen rato en la zona preparada para esparcimiento. Compartimos vino, mesas, pero no mantel. Tras reponer fuerzas y animados por la cordial sobremesa nos dirigimos al autobús que nos llevaría a San Román de Campezo, desde donde comenzamos una ruta a través del bosque de Izki para llegar de nuevo a la zona de descanso de Korres.

5. Parada: Bosque de Izki: de San Román de Campezo a Korres. (Fotos 16 ,17, 18 y 19)
Nos adentramos en el marojal de Quercus pyrenaica  (Foto 20) para observar la naturaleza del sustrato sobre el que se asienta y a lo largo del recorrido empaparnos de algunas de sus singularidades. Vimos plantas características como el manzano silvestre (Malus sylvestris Foto 21), acebo (Ilex aquifolium), gamón (Asphodelus albus Foto 22) y la argoma o tojo (Ulex europaeus). En los escasos afloramientos de arenisca señalamos la presencia en un ambiente singular de humedad primaveral de un rarísimo  Isoetes: I. durieui  (Foto 23.)

Al cruzar las alisedas nos percatamos de su singularidad, alisedas encharcadas, pantanosas que dan lugar en cabecera a unas singulares turberas y ambientes encharcados de gran valor ecológico por su papel regulador de los flujos hídricos y de gran valor biológico, pues en ellas habitan especies de aguas nacientes como: Drosera, (Foto 24) Carex, Equisetum. Además observamos que en los fondos húmedos buscaban refugio ejemplares de nuestro viejo y atlántico amigo Q. robur.

En los claros del marojal visitamos un pequeño abedular de Betula pendula, (Foto 25) especie que junto al chopo temblón (Populus tremula) constituyen buenos ejemplos de las especies arbóreas pioneras en estos ambientes.

 (Foto  16)

 (Foto  17)

 (Foto  18)

 (Foto  19)

 (Foto  20)

 (Foto  21)

 (Foto  22)

 (Foto  23)

 (Foto  24)

(Foto  25)

6. Parada: un refrigerio en Maeztu.
El autobús de Arriaga (Foto 26) nos esperaba paciente y eficaz a la salida del paseo para acercarnos a la vecina población de Maeztu, para refrescarnos y poner el epílogo a unas jornadas que las hemos vivido intensas, muy agradables y productivas. Desde la organización de los recorridos estamos muy satisfechos de esta aventura y os manifestamos que ha sido un placer compartirla con todos vosotros. Hasta pronto y un abrazo de parte del roble de Altube.

(Foto 26)

Texto: Pello Urrutia
Fotos: Alfonso López de Armentia , Antonio González y Herbario Digital Xavier de Arizaga.

2018/09/29

Reconocimiento de Setas de Otoño. Salida 1.



Salida micológica 29-09-2018

Saludos a todos los socios y seguidores de las actividades del IAN.

En esta ocasión, la salida consistía en ampliar conocimientos de los hongos, sobre todo los ambientes donde se desarrollan y prosperan.

Partimos a la aventura setera, Maite, Iñaki, Antonio, José Ignacio, Begoña, Ángel, Encarna, Pedro y Alfonso como profesores y este cronista.

Fuimos hacia Urquiola y bajo un día neblinoso, llegamos a un área de descanso pasado Ochandiano.

Aunque el clima ha sido bastante seco, y eso limitaba mucho la aparición de especies, íbamos de muy buen ánimo.

Nada más llegar vimos a varios seteros madrugadores que iban ya de vuelta con las cestas vacías, pero como observo Pedro, ninguno de nosotros llevaba cesta, porque nuestro interés estaba en el conocimiento.

Comenzó Alfonso una disertación de una hora sobre los hongos, como se desarrollan, estrategias de defensa y otros temas tan interesantes que apenas notábamos el fresco de la mañana.

Xerocomus parasiticus parasitando scleroderma

Poco a poco fuimos paseando  y reconociendo hongos como el Xerocomus parasiticus, parasitando, como su nombre indica, al Scleroderma citrinus. Incluso Alfonso, con su vasta experiencia, dijo haberlo visto solamente otra vez en su vida.

Vimos la Russula sardonia, bien picante, Russula nigricans, bien negra, Clitocibe clavipes, Boletus luridus, Amanita fulva, Amanita rubescens, Hipholoma fasciculare, Ganoderma aplanatun, de un tamaño considerable y Piptoporus betulinus, sobre un abedul, como es lógico.

Después de un tranquilo almuerzo, paseamos un poco por pinares cercanos, pero la tierra estaba demasiado seca, así que para mediodía, decidimos retirarnos sin nada en las cestas que no traíamos, pero con la mente y el espíritu lleno de conocimiento y alegría por las buenas enseñanzas de Alfonso y Pedro y la buena compañía.


Un saludo para todos.

Texto: Juan Pedro Solís
Fotos: Antonio González













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El Instituto Alavés de la Naturaleza-Arabako Natur Institutua (IAN-ANI) es una asociación cultural y científica, de carácter no lucrativo; se constituyó legalmente en 1988 (registro de asociaciones A/1287/88), aunque tuvo su precedente directo desde 1973 en la Agrupación para el Estudio y Protección de la Naturaleza en Álava (AEPNA). Ha sido declarada, además, de utilidad pública en marzo de 1997.

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